Alemania acusa a Rusia del ataque fallido con drones bomba en Leipzig

El Gobierno alemán ha señalado formalmente este martes a Rusia como responsable de un ataque con drones bomba en el aeropuerto de Leipzig. Pocos dudaban de la posible autoría rusa del atentado fallido del 4 de agosto que tenía como objetivo aviones de carga ucranios. Por la gravedad de la acusación, el Ejecutivo federal había evitado hasta ahora mencionar a Rusia. El ministro del Interior, Alexander Dobrindt, y el de Exteriores, Johann Wadephul, han comparecido ante los medios en Berlín para hacer público el resultado de la investigación que apunta a la mano del Kremlin.

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 La policía halla explosivos y cohetes caseros en una subestación eléctrica clave para el funcionamiento de la mayor central térmica de Brandeburgo  

El Gobierno alemán ha señalado formalmente este martes a Rusia como responsable de un ataque con drones bomba en el aeropuerto de Leipzig. Pocos dudaban de la posible autoría rusa del atentado fallido del 4 de agosto que tenía como objetivo aviones de carga ucranios. Por la gravedad de la acusación, el Ejecutivo federal había evitado hasta ahora mencionar a Rusia. El ministro del Interior, Alexander Dobrindt, y el de Exteriores, Johann Wadephul, han comparecido ante los medios en Berlín para hacer público el resultado de la investigación que apunta a la mano del Kremlin.

“Los componentes de los drones son los mismos que se utilizan en acciones híbridas contra intereses ucranios. Se trata de un conocimiento técnico y una profesionalidad de los autores que ya conocemos”, ha dicho Dobrindt. “El Gobierno alemán llega a la conclusión de que Rusia es la responsable del ataque del 4 de agosto en el aeropuerto de Leipzig”, ha añadido el titular de Interior.

La rueda de prensa de Dobrindt y Wadephul ha coincidido con el hallazgo de explosivos y cohetes caseros en las inmediaciones de una subestación eléctrica en el Estado de Brandeburgo. La subestación es una instalación clave para el funcionamiento de Jänschwalde, una de las centrales térmicas más grandes de Alemania. La policía ha tenido que realizar una detonación, según la televisión pública ARD, sin que se hayan producido daños en las instalaciones.

La policía también investiga el disparo de unos cohetes caseros en el lugar de los hechos. Así lo ha asegurado el gestor de la red en la región, la compañía 50Hertz. “El intento de provocar daños se llevó a cabo con proyectiles caseros similares a los cohetes comerciales de Nochevieja. Se encontraron proyectiles adicionales sin lanzar en el lugar”, ha afirmado 50Hertz en un comunicado. 50Hertz asegura que no se ha producido ninguna interrupción en la red eléctrica pero LEAG, la compañía gestora de la central de Jänschwalde, sí ha reportado “el cierre puntual de una de las unidades de la planta”.

Tres drones

En el ataque del 4 de agosto fueron utilizados por lo menos dos drones. Uno de ellos fue interceptado por un operario del aeródromo a escasos metros de uno de los aviones del Estado ucranio. La policía confirmó días después que el dron había impactado contra la aeronave pero un error técnico en el detonador evitó la explosión.

Otro dron fue identificado aquella noche del 4 de agosto sobrevolando el aeropuerto. El aparato habría impactado en un avión de carga de la empresa DHL que estaba aterrizando, sin provocar daños, según reveló la propia compañía. El avión cambió de ruta por motivos de seguridad. Las autoridades no han podido encontrar restos de este segundo vehículo no tripulado, por lo que no descartan que se tratara de un pájaro.

Un tercer dron cargado con explosivos fue hallado el 14 de agosto en el perímetro del aeropuerto sin que la Fiscalía General haya explicado por qué no estalló antes de alcanzar su objetivo potencial.

Clave en la investigación, según indicaron el 5 de agosto a este diario fuentes policiales del Estado de Sajonia (donde se ubica Leipzig), era el tipo de explosivos utilizados y la identificación de su origen. En el caso del tercer dron, se trataba de una carga de 50 gramos de hexógeno, uno de los explosivos más potentes de uso militar.

Ucrania tiene su flota aérea comercial basada en varios aeropuertos de Europa porque el espacio aéreo nacional está cerrado debido a la guerra. Los aviones de la empresa pública Antonov que fueron objetivo en Leipzig también transportan armamento que la OTAN suministra a Ucrania.

El incidente abrió una crisis para el Gobierno por el hecho de que los drones pudieran acceder al aeropuerto sin ser identificados y abatidos pese a que las cámaras de seguridad confirmaron que los aparatos llevaban horas en las instalaciones. Dobrindt puso en marcha un nuevo plan de seguridad antidrones y anunció una reforma de los servicios de inteligencia alemanes para que tengan más poder de acción.

La amenaza de una guerra híbrida con Rusia es prioritaria para el canciller alemán, Friedrich Merz, porque las interrupciones en aeropuertos alemanes por el avistamiento de drones son constantes. Incluso en el cónclave de inicio del curso político del Gobierno, celebrado el 25 y 26 de agosto en el castillo de Neuhardenberg, los ministros se reunieron con empresas fabricantes de drones de defensa antiaérea.

“Los autores [de estos ataques híbridos] muestran cada vez más que pueden ser crueles y no tener escrúpulos para causar graves daños materiales, e incluso heridos o muertos”, dijo Merz en Neuhardenberg sobre el ataque frustrado en Leipzig. El canciller ya avanzó que se tomarían represalias y se perseguiría a los responsables.

“Rusia tiene a Alemania como objetivo, al igual que al conjunto de Europa”, ha afirmado Wadephul, el titular de Exteriores. Dobrindt ha querido añadir que su país “no está en guerra, pero es objetivo diario de la guerra híbrida”: “Como el resto de aliados europeos, Alemania es objetivo de acciones de desinformación, sabotajes, ataques contra infraestructuras críticas e intereses ucranios”.

Sanciones

Wadephul ha enumerado las medidas contra Moscú que ha aprobado el canciller como respuesta al suceso en Leipzig. El Gobierno alemán cerrará en septiembre el consulado ruso en Bonn, propondrá más sanciones europeas contra el país agresor, aplicará mayor presión sobre la llamada flota fantasma rusa (barcos mercantes que transportan sus recursos naturales saltándose el embargo occidental), endurecerá los controles para los ciudadanos rusos que viajen a Alemania y liquidará el contrato que mantiene en funcionamiento la Casa Rusa en Berlín.

La Casa Rusa de la Ciencia y de la Cultura es un centro de actividades culturales de la embajada rusa. Desde el inicio de la invasión a gran escala contra Ucrania, en 2022, se han sucedido las peticiones para cerrar la Casa Rusa, también bajo sospechas de albergar a espías rusos registrados como diplomáticos. La CDU de Merz había advertido que los acuerdos bilaterales, firmados incluso antes de la anexión ilegal rusa de la península ucrania de Crimea, en 2014, lo impedían legalmente. Irina Scherbakova, historiadora rusa exiliada en Berlín, explicó en agosto a este diario que el cierre de la Casa Rusa podría suponer que el Kremlin reaccione suspendiendo las actividades del Instituto Goethe en Rusia. El Instituto Goethe (el equivalente alemán al Instituto Cervantes) es de las pocas instituciones de un país de la Unión Europea que todavía operan en Rusia.

La portavoz del ministerio de Exteriores ruso, Maria Zajarova, ha asegurado que habrá una respuesta “contra estas acciones antirrusas”, informa Javier G. Cuesta. Zajarova ha mencionado en concreto el cierre del Instituto Goethe. “Tanto la Casa de Rusia como nuestro Consulado General en Bonn llevan tiempo siendo hostigados por la élite gobernante. Ahora se han inventado un pretexto. Pues bien, recibirán una respuesta contundente”, manifestó la responsable rusa. “Berlín está manchada por su implicación en el conflicto ucranio y en atentados terroristas, y Moscú responderá a todas las decisiones antirrusas”, ha declarado la diplomática rusa, sin especificar a qué actos terroristas se refiere.

El ataque fallido en Leipzig es el caso de guerra híbrida más grave que ha afrontado Alemania, aunque no es el único en territorio de la Unión Europea o de la OTAN. El ministro del Interior polaco, Marcin Kierwinski, ha dado por hecho este martes que el incendio declarado el lunes en una fábrica de drones fue provocado por “agentes extranjeros”. Las cámaras de seguridad de la planta, del grupo WB Electronics, captaron imágenes de un encapuchado iniciando el fuego.

La Oficina Federal para la Protección de la Constitución (BfV), el servicio de inteligencia interior alemán, también reveló este agosto que en 2025 descubrieron un depósito de armas de fuego escondido en un bosque de Berlín. La VfB señala a la inteligencia rusa, a partir del testimonio de un detenido en Rumanía, como responsable del traslado y almacenamiento de las armas en el escondite.

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