Putin anuncia una “nueva dimensión” en la guerra contra Ucrania y lanza un intenso ataque que mata al menos a 23 personas

Ucrania lo advertía desde hacía tiempo y la aparición ante el país, el lunes por la noche, de Vladímir Putin con su equipo anticipaba una nueva escalada. Los bombardeos rusos han dejado al menos 23 muertos —16 en Dnipro y siete en Kiev— y más de un centenar de heridos en la madrugada de este martes en ciudades como Kiev, Dnipró y Járkov, según las autoridades locales. Las oleadas de misiles y drones rusos han golpeado en puntos del norte, el sur, el este, el oeste y el centro de Ucrania, causando cortes de electricidad en diversas zonas. Se trata de uno de los peores ataques de los últimos meses.

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 La ofensiva del Kremlin, una de las peores de los últimos meses, golpea Kiev, Dnipró y Járkov y causa un centenar de heridos  

Ucrania lo advertía desde hacía tiempo y la aparición ante el país, el lunes por la noche, de Vladímir Putin con su equipo anticipaba una nueva escalada. Los bombardeos rusos han dejado al menos 22 muertos —16 en Dnipro y seis en Kiev— y más de un centenar de heridos en la madrugada de este martes en ciudades como Kiev, Dnipró y Járkov, según las autoridades locales. Las oleadas de misiles y drones rusos han golpeado en puntos del norte, el sur, el este, el oeste y el centro de Ucrania, causando cortes de electricidad en diversas zonas. Se trata de uno de los peores ataques de los últimos meses.

Los proyectiles han caído sobre edificios residenciales con numerosas viviendas, centros sanitarios, un concesionario de coches e incluso instalaciones infantiles.“Las alertas de los servicios de inteligencia sobre ataques rusos siguen vigentes. Es posible un ataque masivo”, avisaba la víspera el presidente ucranio, Volodímir Zelenski, en un discurso grabado.

Rusia disparó al menos 73 misiles y 656 drones de diversos tipos a lo largo de la noche, según ha informado la Fuerza Aérea de Ucrania. Entre ellos, 33 cohetes balísticos Iskander-M. Las Fuerzas Armadas de Kiev aseguran haber derribado 40 misiles y 602 drones al tratar de repeler el bombardeo.

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“Poderosos ataques de las fuerza armadas de la Federación de Rusia: columnas de humo se elevan sobre objetivos enemigos destruidos”, presumía en Telegram el Ministerio de Defensa ruso mientras los ucranios buscaban víctimas entre los escombros de apartamentos. Moscú, que decía haber atacado “con precisión” objetivos de “la industria militar ucrania”, acompañaba su mensaje con una imagen de un misil y una frase esclarecedora: “La noche pasó con un ruido hipersónico”.

El Kremlin buscaba una excusa para agitar el conflicto ante su claro estancamiento en el frente y la encontró a finales de abril en el ataque de Starobilsk, ciudad ucrania ocupada por Rusia y donde un bombardeo ordenado por Kiev mató a 21 jóvenes de entre 18 y 23 años.

“La dirección de Kiev ha decidido abrir un nuevo capítulo en sus crímenes y añadir una nueva dimensión al conflicto en su conjunto. Bueno, esa es su decisión”, afirmó Putin el lunes, tratando de explotar aquel episodio para proseguir con su baño de sangre en Ucrania. Por un lado, apelando a la emoción cuando hablaba de “niños” en vez de jóvenes. Por otro, obviando que su guerra es una tragedia mayor.

Naciones Unidas, sin embargo, desmiente el relato de Putin. “Desde que comenzó la invasión rusa a escala total en febrero de 2022, más de 15.000 civiles, incluidos 800 niños, han sido asesinados en Ucrania”, denunciaba la ONU hace apenas un par de días. Según ha podido verificar esa organización, otras 4.174 personas más han resultado heridas, aunque teme que las cifras sean mayores.

La oleada rusa de esta madrugada golpeó tanto edificios residenciales como infraestructuras energéticas ucranias. “Un ataque a gran escala y una declaración totalmente clara de Rusia: si Ucrania no está protegida contra los ataques con misiles balísticos y otras armas, estos continuarán”, ha advertido Zelenski en su cuenta en X, en la cual ha pedido a Estados Unidos que suministre más misiles a Kiev para sus defensas antiaéreas Patriot. “Europa necesita su propia defensa antibalística para que esta guerra pueda llegar a su fin”, ha agregado el mandatario.

En Dnipró, en el sureste del país, el ataque ruso destruyó por completo un edificio de cuatro plantas. Al menos 16 personas han muerto (entre ellas, dos niños) y 36 han resultado heridas en la región, según Zelenski. El cuerpo de un niño que solo ha vivido la guerra —nació en 2023— fue sacado de los escombros de su casa. Un poco más tarde fueron encontrados también el cadáver de una mujer y el de otro niño de ocho años. Entre los que han perdido la vida está así mismo un jefe de bomberos, Anton Yermolenko, que murió cuando acudía como rescatista a uno de los lugares atacados.

Otros edificios de apartamentos y una estación de bomberos también fueron atacados. El gobernador regional, Oleksandr Hanzha, mostró en Telegram imágenes de las ruinas, vehículos calcinados y un parque infantil dañado.

En la capital, Kiev, al menos seis personas han muerto y 63 más han resultado heridas, informó el alcalde Vitali Klitschko. Entre los afectados por el ataque figuran al menos tres menores de tres, 11 y 17 años. Cuatro centros médicos fueron alcanzados, agregó el primer edil. Las imágenes grabadas al amanecer desde diferentes lugares de la capital mostraban las columnas de humo elevándose desde edificios en llamas en distintos barrios.

El impacto de un misil contra un bloque de viviendas de 24 plantas provocó un derrumbe y las autoridades temen que haya personas atrapadas bajo los escombros. Otros proyectiles también causaron varios incendios más en otros edificios y sus cercanías, incluido uno cerca de una guardería. Miles de personas acudieron al metro de la ciudad en busca de refugio.

En la región nororiental de Járkov, los drones y misiles rusos han causado 10 heridos, entre ellos un niño, según informa el alcalde Ihor Terekhov en Telegram. En la región de Cherníhiv, fronteriza con Bielorrusia, otro menor resultó herido y un instituto fue alcanzado, mientras que en la vecina Sumy, en el noroeste del país, al menos dos personas resultaron heridas, según el Servicio de Emergencias de Ucrania.

“Dada la amenaza de nuevos ataques, los equipos de rescate han suspendido temporalmente las labores de salvamento”, ha advertido el organismo a primera hora de la mañana de este martes.

La ofensiva rusa depende de los ingresos por la exportación de hidrocarburos y las Fuerzas Armadas ucranias han proseguido este martes su campaña de castigo contra las refinerías del Kremlin. Al menos dos instalaciones han sido alcanzadas en la costa del mar Negro, una en Slaviansk Na Kubán y otra en Ilsk, ambas en la región sureña de Krasnodar.

Hace dos domingos, Rusia ya lanzó un potente bombardeo sobre Kiev. El Kremlin advirtió entonces de que tenía la intención de lanzar “ataques sistemáticos” contra “centros de toma de decisiones” en la capital ucrania, e instó a los extranjeros a marcharse.

Con las posiciones de ambos ejércitos casi estancadas, la presión aumenta sobre Putin, cuyo potencial militar no está siendo suficiente para presentar unos resultados que justifiquen el precio humano y económico que está pagando el Kremlin. El presidente trata de imponer su superioridad a base de oleadas de drones y misiles como la llevada a cabo este martes, aprovechando la falta de defensas antiaéreas ucranias. La gran invasión rusa, lanzada en febrero de 2022, se adentra en su mes número 52 pese a que durante mucho tiempo Putin insistía en que “todo iba acorde a los planes”.

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