
Guatemala
¿Puede Guatemala convertirse en una universidad automotriz? Necesita una politica pública
La industria identifica oportunidades para fabricar componentes automotrices en Guatemala. Sin embargo, plantea la necesidad de una política pública que facilite inversiones, capacitación de talento y el cumplimiento de estándares internacionales.
” alt=”Miniatura” class=”d-block w-100″/>Arneses, sensores, juegos de cables eléctricos y recubrimientos textiles para vehículos son algunas de las piezas que el país podría empezar a fabricar para integrarse a la cadena global de autopartes. Sin embargo, la industria plantea la necesidad de contar con una política pública que incentive las inversiones, fortalezca la formación de mano de obra y genere las condiciones necesarias para atraer empresas del sector.
Esto se dio a conocer en La Charla, segmento de Guatemala No Se Detiene, en el que participaron Martha Pozuelos, jefa de la División Técnica del Instituto Técnico de Capacitación y Productividad (Intecap), y Wendy Mena, gerente de Estrategia de Promoción de Inversiones de Invest Guatemala. El espacio fue moderado por Juan Manuel Fernández, editor de Innovación de Prensa Libre.
Para Mena, el desarrollo de una industria de autopartes requiere acciones específicas del Estado, tomando como referencia experiencias de otros países que han logrado integrarse a las cadenas de suministro de la industria automotriz. “Definitivamente, contar con una política pública específica ayudaría mucho. Podemos ver casos exitosos como México y Paraguay, que logró desarrollar una industria de autopartes para proveer a Brasil por medio de políticas públicas específicas de apoyo al sector automotriz, desde programas de incentivos fiscales y no fiscales”, explicó.
Según Mena, las empresas automotrices tienen requerimientos particulares que deben ser atendidos mediante políticas diseñadas para el sector. Como ejemplo, mencionó el desarrollo de la industria textil guatemalteca, que contó con regímenes específicos para impulsar su crecimiento. “De la misma manera, tenemos que pensar cuáles son las necesidades del sector automotriz. La industria de autopartes es muy sensible a los tiempos de entrega. Necesitamos asegurarnos de que la logística de Guatemala responda al speed to market que necesita una empresa automotriz”, indicó.
Añadió que los proveedores deben cumplir estándares y certificaciones internacionales para integrarse a la cadena de suministro. “Si las empresas que actualmente están en Guatemala decidieran hacer una reconversión productiva para convertirse en proveedoras de la industria automotriz, necesitarán certificaciones”, comentó.
Añadió que el Gobierno puede desempeñar un papel clave al impulsar una política pública de apoyo para que las empresas puedan certificarse en nuevos procesos. “Se requieren apoyos específicos para que las empresas renueven maquinaria, obtengan certificaciones y capaciten personal especializado”, dijo.
Mena también consideró que una estrategia de clústeres podría formar parte de esa política. “Podríamos hacer cosas hoy con lo que ya tenemos, pero podríamos tener mucho más éxito con una política pública. Muchas veces esas políticas surgen de los clústeres, por lo que una política de clusterización podría ser un aspecto en el que podemos trabajar”, explicó.
Pilares de una política pública
Al referirse a los componentes que debería incluir una política pública para el sector, Mena señaló que uno de los principales elementos es la creación de un clúster automotriz y la formación de talento humano especializado. “Impulsar la formación de un clúster automotriz pensado en función de responder a las necesidades puntuales de las empresas es importante”, comentó.
Asimismo, señaló que se debe empezar a apostar por la formación de capital humano e incentivar a las personas a prepararse en áreas relacionadas con la industria automotriz, tanto en el nivel técnico como en la formación universitaria.
Además, sugirió orientar programas de becas hacia carreras vinculadas con el sector. “Podríamos orientar programas de becas para especializar personas en el área automotriz. También son importantes incentivos específicos, fiscales y no fiscales, pensados para la industria”.
Desde la perspectiva del Intecap, Pozuelos coincidió en que la formación debe ser uno de los ejes de cualquier estrategia para desarrollar la industria. “Se requieren políticas enfocadas en la formación, porque podemos trabajar capacitación en todas las áreas que se mencionaron. Incluso estamos hablando de mecánica, pero también se pueden impartir capacitaciones en importaciones y exportaciones”, explicó.
Asimismo, añadió que el Intecap participó en procesos de fortalecimiento de otros sectores productivos. “Cuando se impulsó el sector de vestuario y textiles fuimos parte del proyecto desde el sector empresarial. Colocamos equipo y maquinaria en municipios específicos para trabajar en la formación de personal. Creo que una política pública para este sector es sumamente necesaria”, indicó.
Pozuelos agregó que una política pública para este sector es necesaria y que el Intecap puede contribuir desde el ámbito técnico, alineado con los requerimientos de la industria y enfocado en desarrollar las capacidades de las personas para responder tanto a la política pública como a las necesidades del sector empresarial.
Preparación alineada con la demanda
De acuerdo con Pozuelos, el Intecap mantiene una comunicación constante con el sector empresarial para adaptar su oferta formativa a las necesidades de las empresas. “En la medida en que tengamos información sobre qué tipo de empresas podrían tener interés en el país, podremos prepararnos para diseñar formación específica que responda a las necesidades de la industria”, comentó.
La funcionaria explicó que la institución cuenta con una base de formación que puede adaptarse a requerimientos especializados de futuras inversiones. “Nosotros desarrollamos las bases de formación para la industria y, si se requiere algo específico, podríamos empezar a diseñar y prepararnos con cursos de capacitación y carreras técnicas especializadas en lo que cada empresa interesada en establecerse en Guatemala quiera desarrollar”, afirmó.
Actualmente, el Intecap dispone de más de 450 carreras especializadas. Entre ellas figuran programas vinculados con áreas que podrían servir de base para la industria de autopartes, como mecánica automotriz, mantenimiento industrial, electrónica y soldadura.
“Contamos con un taller de alta tecnología en el área textil que ha estado enfocado en lo que requieren las empresas locales. Pero si llegan empresas dedicadas a la fabricación de autopartes, nos corresponderá, además de las bases que ya existen en electrónica, soldadura y electricidad, empezar a desarrollar cursos especializados para que las personas puedan optar a trabajar en las nuevas industrias”, señaló.
Mejorar la coordinación
Mena consideró que Guatemala ya cuenta con capacidades que pueden convertirse en una ventaja para atraer inversiones, pero que es necesario articular mejor los esfuerzos de las instituciones involucradas. “Hoy en día trabajamos de la mano con el Intecap al atender a los inversionistas, para que conozcan que el país ya cuenta con este importante diferenciador. La capacidad que tenemos para emplear y capacitar personal de forma inmediata puede ayudarnos a atraer inversiones en estos sectores”, afirmó.
No obstante, indicó que es necesario construir una propuesta conjunta para los inversionistas. “Lo que necesitamos es coordinarnos mejor, comunicarnos y estar de acuerdo en cuál es la propuesta diferenciadora que ofreceremos al inversionista cuando llegue al país, que involucre la colaboración del Gobierno, el sector privado y el Intecap”.
Como ejemplo, señaló que las instituciones podrían coordinar procesos de reclutamiento y capacitación para responder a las necesidades de empresas que requieran contratar miles de trabajadores en pocos meses. “Podemos trabajar el reclutamiento desde las municipalidades, el Ministerio de Trabajo y los propios parques industriales. Podemos diseñar cursos de capacitación a la medida de cada empresa, en conjunto con el Intecap, y ayudarlas a contratar personal de manera ágil. Lo que necesitamos es articular esos esfuerzos de mejor manera”, sostuvo.
Encuentre más de Guatemala No Se Detiene en nuestros canales de video de Prensa Libre y Guatevisión, un contenido en alianza enfocado en periodismo de soluciones.
La industria identifica oportunidades para fabricar componentes automotrices en Guatemala. Sin embargo, plantea la necesidad de una política pública que facilite inversiones, capacitación de talento y el cumplimiento de estándares internacionales.
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¿Puede Guatemala convertirse en una universidad automotriz? Necesita una politica pública
La industria identifica oportunidades para fabricar componentes automotrices en Guatemala. Sin embargo, plantea la necesidad de una política pública que facilite inversiones, capacitación de talento y el cumplimiento de estándares internacionales.
Arneses, sensores, juegos de cables eléctricos y recubrimientos textiles para vehículos son algunas de las piezas que el país podría empezar a fabricar para integrarse a la cadena global de autopartes. Sin embargo, la industria plantea la necesidad de contar con una política pública que incentive las inversiones, fortalezca la formación de mano de obra y genere las condiciones necesarias para atraer empresas del sector.
Esto se dio a conocer en La Charla, segmento de Guatemala No Se Detiene, en el que participaron Martha Pozuelos, jefa de la División Técnica del Instituto Técnico de Capacitación y Productividad (Intecap), y Wendy Mena, gerente de Estrategia de Promoción de Inversiones de Invest Guatemala. El espacio fue moderado por Juan Manuel Fernández, editor de Innovación de Prensa Libre.
Para Mena, el desarrollo de una industria de autopartes requiere acciones específicas del Estado, tomando como referencia experiencias de otros países que han logrado integrarse a las cadenas de suministro de la industria automotriz. “Definitivamente, contar con una política pública específica ayudaría mucho. Podemos ver casos exitosos como México y Paraguay, que logró desarrollar una industria de autopartes para proveer a Brasil por medio de políticas públicas específicas de apoyo al sector automotriz, desde programas de incentivos fiscales y no fiscales”, explicó.
Según Mena, las empresas automotrices tienen requerimientos particulares que deben ser atendidos mediante políticas diseñadas para el sector. Como ejemplo, mencionó el desarrollo de la industria textil guatemalteca, que contó con regímenes específicos para impulsar su crecimiento. “De la misma manera, tenemos que pensar cuáles son las necesidades del sector automotriz. La industria de autopartes es muy sensible a los tiempos de entrega. Necesitamos asegurarnos de que la logística de Guatemala responda al speed to market que necesita una empresa automotriz”, indicó.
Añadió que los proveedores deben cumplir estándares y certificaciones internacionales para integrarse a la cadena de suministro. “Si las empresas que actualmente están en Guatemala decidieran hacer una reconversión productiva para convertirse en proveedoras de la industria automotriz, necesitarán certificaciones”, comentó.
Añadió que el Gobierno puede desempeñar un papel clave al impulsar una política pública de apoyo para que las empresas puedan certificarse en nuevos procesos. “Se requieren apoyos específicos para que las empresas renueven maquinaria, obtengan certificaciones y capaciten personal especializado”, dijo.
Mena también consideró que una estrategia de clústeres podría formar parte de esa política. “Podríamos hacer cosas hoy con lo que ya tenemos, pero podríamos tener mucho más éxito con una política pública. Muchas veces esas políticas surgen de los clústeres, por lo que una política de clusterización podría ser un aspecto en el que podemos trabajar”, explicó.
Pilares de una política pública
Al referirse a los componentes que debería incluir una política pública para el sector, Mena señaló que uno de los principales elementos es la creación de un clúster automotriz y la formación de talento humano especializado. “Impulsar la formación de un clúster automotriz pensado en función de responder a las necesidades puntuales de las empresas es importante”, comentó.
Asimismo, señaló que se debe empezar a apostar por la formación de capital humano e incentivar a las personas a prepararse en áreas relacionadas con la industria automotriz, tanto en el nivel técnico como en la formación universitaria.
Además, sugirió orientar programas de becas hacia carreras vinculadas con el sector. “Podríamos orientar programas de becas para especializar personas en el área automotriz. También son importantes incentivos específicos, fiscales y no fiscales, pensados para la industria”.
Desde la perspectiva del Intecap, Pozuelos coincidió en que la formación debe ser uno de los ejes de cualquier estrategia para desarrollar la industria. “Se requieren políticas enfocadas en la formación, porque podemos trabajar capacitación en todas las áreas que se mencionaron. Incluso estamos hablando de mecánica, pero también se pueden impartir capacitaciones en importaciones y exportaciones”, explicó.
Asimismo, añadió que el Intecap participó en procesos de fortalecimiento de otros sectores productivos. “Cuando se impulsó el sector de vestuario y textiles fuimos parte del proyecto desde el sector empresarial. Colocamos equipo y maquinaria en municipios específicos para trabajar en la formación de personal. Creo que una política pública para este sector es sumamente necesaria”, indicó.
Pozuelos agregó que una política pública para este sector es necesaria y que el Intecap puede contribuir desde el ámbito técnico, alineado con los requerimientos de la industria y enfocado en desarrollar las capacidades de las personas para responder tanto a la política pública como a las necesidades del sector empresarial.
Preparación alineada con la demanda
De acuerdo con Pozuelos, el Intecap mantiene una comunicación constante con el sector empresarial para adaptar su oferta formativa a las necesidades de las empresas. “En la medida en que tengamos información sobre qué tipo de empresas podrían tener interés en el país, podremos prepararnos para diseñar formación específica que responda a las necesidades de la industria”, comentó.
La funcionaria explicó que la institución cuenta con una base de formación que puede adaptarse a requerimientos especializados de futuras inversiones. “Nosotros desarrollamos las bases de formación para la industria y, si se requiere algo específico, podríamos empezar a diseñar y prepararnos con cursos de capacitación y carreras técnicas especializadas en lo que cada empresa interesada en establecerse en Guatemala quiera desarrollar”, afirmó.
Actualmente, el Intecap dispone de más de 450 carreras especializadas. Entre ellas figuran programas vinculados con áreas que podrían servir de base para la industria de autopartes, como mecánica automotriz, mantenimiento industrial, electrónica y soldadura.
“Contamos con un taller de alta tecnología en el área textil que ha estado enfocado en lo que requieren las empresas locales. Pero si llegan empresas dedicadas a la fabricación de autopartes, nos corresponderá, además de las bases que ya existen en electrónica, soldadura y electricidad, empezar a desarrollar cursos especializados para que las personas puedan optar a trabajar en las nuevas industrias”, señaló.
Mejorar la coordinación
Mena consideró que Guatemala ya cuenta con capacidades que pueden convertirse en una ventaja para atraer inversiones, pero que es necesario articular mejor los esfuerzos de las instituciones involucradas. “Hoy en día trabajamos de la mano con el Intecap al atender a los inversionistas, para que conozcan que el país ya cuenta con este importante diferenciador. La capacidad que tenemos para emplear y capacitar personal de forma inmediata puede ayudarnos a atraer inversiones en estos sectores”, afirmó.
No obstante, indicó que es necesario construir una propuesta conjunta para los inversionistas. “Lo que necesitamos es coordinarnos mejor, comunicarnos y estar de acuerdo en cuál es la propuesta diferenciadora que ofreceremos al inversionista cuando llegue al país, que involucre la colaboración del Gobierno, el sector privado y el Intecap”.
Como ejemplo, señaló que las instituciones podrían coordinar procesos de reclutamiento y capacitación para responder a las necesidades de empresas que requieran contratar miles de trabajadores en pocos meses. “Podemos trabajar el reclutamiento desde las municipalidades, el Ministerio de Trabajo y los propios parques industriales. Podemos diseñar cursos de capacitación a la medida de cada empresa, en conjunto con el Intecap, y ayudarlas a contratar personal de manera ágil. Lo que necesitamos es articular esos esfuerzos de mejor manera”, sostuvo.
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