El riesgo de que Irán esté intentando desarrollar de forma encubierta armas nucleares es mayor hoy que antes de que Estados Unidos e Israel lanzaran sus primeros ataques militares contra la República Islámica hace un año, según varios funcionarios occidentales que citan nuevos datos distribuidos por el organismo de vigilancia nuclear de Naciones Unidas. Enterrar las ambiciones nucleares de Irán ha sido un objetivo clave de Donald Trump y una de las razones esgrimidas para lanzar su campaña de bombardeos, que ya supera los tres meses.
El organismo de la ONU advierte de que cuanto más tiempo permanezca el uranio fuera de su radar, mayor será el peligro
El riesgo de que Irán esté intentando desarrollar de forma encubierta armas nucleares es mayor hoy que antes de que Estados Unidos e Israel lanzaran sus primeros ataques militares contra la República Islámica hace un año, según varios funcionarios occidentales que citan nuevos datos distribuidos por el organismo de vigilancia nuclear de Naciones Unidas. Enterrar las ambiciones nucleares de Irán ha sido un objetivo clave de Donald Trump y una de las razones esgrimidas para lanzar su campaña de bombardeos, que ya supera los tres meses.
El Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) ha advertido a los Estados miembros sobre nuevos peligros de proliferación nuclear que plantea el gran inventario iraní de uranio, que está cerca del grado necesario para fabricar una bomba, según un documento restringido visto por Bloomberg. Antes del ataque aéreo de junio de 2025 que dio inicio a una guerra de 12 días, ese material estaba sujeto a inspecciones semanales del OIEA para garantizar que no fuera empleado con fines armamentísticos. Ya no es así.
El informe del OIEA subraya cómo la guerra entre Estados Unidos e Israel contra Irán ha creado nuevos dilemas nucleares que antes no existían, según dos diplomáticos de alto rango familiarizados con el informe, que pidieron permanecer en el anonimato. Cuanto más tiempo permanezca el material fuera del radar del OIEA, subrayan, mayores serán los riesgos de que pueda desviarse para usos no pacíficos.
Ahora, la Agencia “no puede sacar ninguna conclusión respecto a este material nuclear”, según se lee en el documento restringido de 119 páginas distribuido el mes pasado en Viena. “Esto suscita una gran preocupación por la proliferación, ya que este material nuclear, que el organismo no pudo verificar, incluye una gran cantidad de uranio altamente enriquecido”.
Según el texto, incluso si se consolida un alto el fuego prolongado entre las partes, el camino hacia un acuerdo nuclear duradero seguirá siendo largo, complejo y vulnerable, lo que modera las esperanzas de que la diplomacia estabilice rápidamente los flujos energéticos a través del estrecho de Ormuz, por donde transita la quinta parte del petróleo y el gas que consume el mundo.

Las inspecciones han caído con fuerza desde junio del año pasado, tras las restricciones impuestas por Irán después de la llamada guerra de los 12 días. Los inspectores aún no han regresado a los emplazamientos dañados de Fordow, Isfahán y Natanz, donde se vio por última vez el material de Irán: 441 kilos de uranio altamente enriquecido y 8.600 kilos de material en un estadio anterior de enriquecimiento.
Aunque la Casa Blanca sostiene que el programa nuclear iraní ha sido destruido, a la vez ha tratado de negociar el acceso a ese uranio. Trump ha sugerido, alternativamente, que el material pueda exportarse fuera de Irán o dejarlo inactivo dentro del país bajo supervisión del OIEA.
Los funcionarios del organismo, sin embargo, están cada vez más preocupados por el hecho de que la Administración estadounidense no haya involucrado a la agencia de la ONU en las últimas conversaciones para tratar de poner fin a la guerra. “No somos parte de esta negociación. Participamos hasta la última ronda, que terminó en febrero”, dijo el director general del OIEA, Rafael Mariano Grossi, el martes en una entrevista con la cadena catarí Al Jazeera. “Todo lo que no sea verificable conducirá a un mal acuerdo”, agregó el también candidato a secretario general de la ONU. El máximo órgano de gobierno del OIEA tiene previsto reunirse el próximo lunes en Viena.
Con una importante reunión de la junta de la agencia de la ONU prevista para el 8 de junio en la capital austriaca, los mercados siguen muy de cerca cualquier nueva información sobre el programa nuclear de Irán. EE UU e Israel atacaron la República Islámica menos de 24 horas después de un informe publicado por la OIEA el 27 de febrero, que sugería actividad cerca de instalaciones nucleares bombardeadas. Los ataques de junio pasado se produjeron un día después de que la junta del organismo censurara a Irán por obstaculizar la labor de sus inspectores.
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