Curva de casos de sarampión comienza a descender en Guatemala, pero el brote sigue activo

Comunitario

Curva de casos de sarampión comienza a descender en Guatemala, pero el brote sigue activo

El repunte de casos de sarampión en Guatemala se registró entre abril y mayo, cuando se reportó un promedio de 2 mil 200 contagios semanales.

Los casos de sarampión en Guatemala disminuyen, según el reporte del Ministerio de Salud. (Foto Prensa Libre: Shutterstock)


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Aunque el brote sigue activo, los casos de sarampión que se identifican cada semana en Guatemala van a la baja, según el registro del Ministerio de Salud publicado en el tablero saludjuntos.gt.

De un repunte ocurrido entre la segunda semana de abril y la primera de mayo, cuando se reportó un promedio de 2 mil 200 casos semanales, la cifra descendió a 475 entre el 5 y el 11 de julio ―última fecha de actualización―.

El brote de sarampión comenzó en Santiago Atitlán, Sololá, luego de ocho años de la ausencia de la enfermedad en el país ―una joven de 17 años que había viajado a Alemania resultó infectada―. Los primeros cinco casos se informaron el pasado 9 de enero, y las autoridades sanitarias atribuyeron la rápida dispersión del virus a las bajas coberturas de vacunación entre la población, principalmente entre niños y jóvenes.

Luego de 187 días de aquel primer reporte en el país, se han contagiado 28 mil 543 personas. Los adultos jóvenes, de entre 20 y 39 años, agrupan el 54% de los casos, mientras que los menores de cuatro años constituyen el segundo grupo más vulnerable, al concentrar el 17%.

El informe de Salud indica que el 67.4% de las personas que se han infectado con el virus del sarampión no estaba vacunado y que el 3.9% sí había recibido la vacuna. El biológico que protege contra la enfermedad se aplica en dos dosis, a los 12 y 18 meses.

Tres departamentos acumulan la mayor cantidad de casos: el 37.5% se ha identificado en Guatemala, donde el área central es la más afectada, muy por delante del 8.2% y el 8% que registran Quetzaltenango y Quiché, respectivamente.

Más muertes

El sarampión ha ocasionado la muerte de 28 personas en nueve departamentos: Quiché (9), Guatemala (5), Quetzaltenango (3), Izabal (3), Totonicapán (2), Sololá (2), Retalhuleu (2), Chimaltenango (1) y Sacatepéquez (1).

Catorce de los fallecidos tenían un año o menos. La menor de las víctimas tenía 9 días de nacida y era hija de una madre positiva.

La principal complicación en los decesos ha sido la neumonía, seguida de la encefalitis y la trombocitopenia.

El 61% de las personas fallecidas no estaba vacunada, según el informe de Salud.

Clasificación de casos

De los 28 mil 543 casos detectados durante el brote de sarampión, solo el 26.7% ha sido verificado mediante una prueba analizada por el Laboratorio Nacional de Salud: un examen de sangre que detecta anticuerpos o una prueba molecular en muestras de garganta u orina.

El 11.3% de los contagios se ha confirmado por nexo epidemiológico, es decir, corresponde a personas con síntomas que tienen un vínculo directo con un caso verificado mediante una prueba de laboratorio.

Mientras tanto, el 62% de los casos corresponde a personas cuyos síntomas son compatibles con el sarampión y que se encuentran en una zona de brote activo.

Éricka Gaitán, epidemióloga responsable de la Vigilancia de Enfermedades Prevenibles por Vacunación del Ministerio de Salud, señala que la clasificación de los casos de esa manera obedece a los protocolos de vigilancia epidemiológica.

Indica que, cuando un evento sobrepasa el número de casos esperados y se logra caracterizar la circulación de un virus ―en este caso, el del sarampión―, se pueden utilizar distintos criterios para confirmar los casos. De esa cuenta, se emplean las categorías de confirmados por laboratorio, confirmados por nexo epidemiológico y confirmados por criterio clínico.

“El sarampión ya es bastante transmisible, se ha quedado en un entorno más constante y por períodos largos en algunos municipios y esto nos permite también caracterizar por cuadro clínico. Aparte de eso, en temas de recursos, se debe de garantizar en el largo plazo la capacidad para seguir definiendo en las muestras que se procesan que el virus sigue circulando con una transmisibilidad sostenida”, dice Gaitán.

Para que a un paciente con sarampión se le practique una prueba de laboratorio y así confirmar el diagnóstico, este debe cumplir con cualquiera de cinco criterios: estar hospitalizado, ser menor de un año, estar embarazada, ser una persona inmunocomprometida o tener alguna comorbilidad, o haber viajado recientemente a otro país.

De acuerdo con Gaitán, los casos verificados por criterio clínico superan el 60%, y esto puede tener un sesgo hacia la confirmación por “pura percepción o evaluación clínica”, más que por la certeza que brinda una prueba de laboratorio. Pero, en el contexto guatemalteco, donde la circulación del virus es de alcance nacional, la decisión del Ministerio fue caracterizar los casos por cuadro clínico compatible con la enfermedad.

Agrega que cada país define la terminología que utiliza para clasificar los casos y se manejan por nexo epidemiológico y criterio clínico. Añade que la recategorización también obedece a que en la región no se había registrado un brote sostenido de sarampión como el actual.

La Organización Panamericana de la Salud (OPS) reportó 22 mil 974 casos positivos de sarampión y 39 muertes en 17 países de las Américas, al 27 de junio, lo que refleja un incremento del 181% en comparación con el mismo período del 2025. Los más afectados son México, Guatemala, Estados Unidos y Canadá, en ese orden.

 El repunte de casos de sarampión en Guatemala se registró entre abril y mayo, cuando se reportó un promedio de 2 mil 200 contagios semanales.  

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Curva de casos de sarampión comienza a descender en Guatemala, pero el brote sigue activo

El repunte de casos de sarampión en Guatemala se registró entre abril y mayo, cuando se reportó un promedio de 2 mil 200 contagios semanales.

Los casos de sarampión en Guatemala disminuyen, según el reporte del Ministerio de Salud. (Foto Prensa Libre: Shutterstock)

Aunque el brote sigue activo, los casos de sarampión que se identifican cada semana en Guatemala van a la baja, según el registro del Ministerio de Salud publicado en el tablero saludjuntos.gt.

De un repunte ocurrido entre la segunda semana de abril y la primera de mayo, cuando se reportó un promedio de 2 mil 200 casos semanales, la cifra descendió a 475 entre el 5 y el 11 de julio ―última fecha de actualización―.

El brote de sarampión comenzó en Santiago Atitlán, Sololá, luego de ocho años de la ausencia de la enfermedad en el país ―una joven de 17 años que había viajado a Alemania resultó infectada―. Los primeros cinco casos se informaron el pasado 9 de enero, y las autoridades sanitarias atribuyeron la rápida dispersión del virus a las bajas coberturas de vacunación entre la población, principalmente entre niños y jóvenes.

Luego de 187 días de aquel primer reporte en el país, se han contagiado 28 mil 543 personas. Los adultos jóvenes, de entre 20 y 39 años, agrupan el 54% de los casos, mientras que los menores de cuatro años constituyen el segundo grupo más vulnerable, al concentrar el 17%.

El informe de Salud indica que el 67.4% de las personas que se han infectado con el virus del sarampión no estaba vacunado y que el 3.9% sí había recibido la vacuna. El biológico que protege contra la enfermedad se aplica en dos dosis, a los 12 y 18 meses.

Tres departamentos acumulan la mayor cantidad de casos: el 37.5% se ha identificado en Guatemala, donde el área central es la más afectada, muy por delante del 8.2% y el 8% que registran Quetzaltenango y Quiché, respectivamente.

Más muertes

El sarampión ha ocasionado la muerte de 28 personas en nueve departamentos: Quiché (9), Guatemala (5), Quetzaltenango (3), Izabal (3), Totonicapán (2), Sololá (2), Retalhuleu (2), Chimaltenango (1) y Sacatepéquez (1).

Catorce de los fallecidos tenían un año o menos. La menor de las víctimas tenía 9 días de nacida y era hija de una madre positiva.

La principal complicación en los decesos ha sido la neumonía, seguida de la encefalitis y la trombocitopenia.

El 61% de las personas fallecidas no estaba vacunada, según el informe de Salud.

Clasificación de casos

De los 28 mil 543 casos detectados durante el brote de sarampión, solo el 26.7% ha sido verificado mediante una prueba analizada por el Laboratorio Nacional de Salud: un examen de sangre que detecta anticuerpos o una prueba molecular en muestras de garganta u orina.

El 11.3% de los contagios se ha confirmado por nexo epidemiológico, es decir, corresponde a personas con síntomas que tienen un vínculo directo con un caso verificado mediante una prueba de laboratorio.

Mientras tanto, el 62% de los casos corresponde a personas cuyos síntomas son compatibles con el sarampión y que se encuentran en una zona de brote activo.

Éricka Gaitán, epidemióloga responsable de la Vigilancia de Enfermedades Prevenibles por Vacunación del Ministerio de Salud, señala que la clasificación de los casos de esa manera obedece a los protocolos de vigilancia epidemiológica.

Indica que, cuando un evento sobrepasa el número de casos esperados y se logra caracterizar la circulación de un virus ―en este caso, el del sarampión―, se pueden utilizar distintos criterios para confirmar los casos. De esa cuenta, se emplean las categorías de confirmados por laboratorio, confirmados por nexo epidemiológico y confirmados por criterio clínico.

“El sarampión ya es bastante transmisible, se ha quedado en un entorno más constante y por períodos largos en algunos municipios y esto nos permite también caracterizar por cuadro clínico. Aparte de eso, en temas de recursos, se debe de garantizar en el largo plazo la capacidad para seguir definiendo en las muestras que se procesan que el virus sigue circulando con una transmisibilidad sostenida”, dice Gaitán.

Para que a un paciente con sarampión se le practique una prueba de laboratorio y así confirmar el diagnóstico, este debe cumplir con cualquiera de cinco criterios: estar hospitalizado, ser menor de un año, estar embarazada, ser una persona inmunocomprometida o tener alguna comorbilidad, o haber viajado recientemente a otro país.

De acuerdo con Gaitán, los casos verificados por criterio clínico superan el 60%, y esto puede tener un sesgo hacia la confirmación por “pura percepción o evaluación clínica”, más que por la certeza que brinda una prueba de laboratorio. Pero, en el contexto guatemalteco, donde la circulación del virus es de alcance nacional, la decisión del Ministerio fue caracterizar los casos por cuadro clínico compatible con la enfermedad.

Agrega que cada país define la terminología que utiliza para clasificar los casos y se manejan por nexo epidemiológico y criterio clínico. Añade que la recategorización también obedece a que en la región no se había registrado un brote sostenido de sarampión como el actual.

La Organización Panamericana de la Salud (OPS) reportó 22 mil 974 casos positivos de sarampión y 39 muertes en 17 países de las Américas, al 27 de junio, lo que refleja un incremento del 181% en comparación con el mismo período del 2025. Los más afectados son México, Guatemala, Estados Unidos y Canadá, en ese orden.

ESCRITO POR:

Ana Lucía Ola

Periodista de Prensa Libre especializada en temas comunitarios, con énfasis en Salud y Educación, con 17 años de experiencia. Reconocida con el Premio de Prensa Libre en categoría Reportaje, en 2019. Premio de la UPANA por Informar a la población guatemalteca sobre la realidad en nutrición y desnutrición en el país, en 2019. Diplomado El periodismo en la era digital como agente y líder de la transformación digital impartido por el Tecnológico de Monterrey.

 Prensa Libre | Guatemala

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