Corea del Norte quiere dejar claro que no tiene prisa por sentarse a negociar con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump. Kim Yo-jong, la hermana del líder norcoreano, Kim Jong-un, y una de las principales portavoces del hermético régimen, ha acusado este miércoles a Washington de utilizar con fines políticos la denuncia del FBI que atribuye a hackers norcoreanos el robo de más de 6.000 millones de dólares en criptomonedas de la plataforma Binance. En un comunicado difundido por la agencia estatal KCNA, Kim ha presentado esa acusación como una muestra más de la “política hostil” estadounidense y ha advertido que habrá respuestas, sin concretar cuáles.
Kim Yo-jong, hermana del líder norcoreano, afirma que no tienen “necesidad” de sentarse cara a cara con personas “tan poco fiables”. Pyongyang anuncia el lanzamiento de varios misiles, el cuarto ensayo en menos de una semana
Corea del Norte quiere dejar claro que no tiene prisa por sentarse a negociar con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump. Kim Yo-jong, la hermana del líder norcoreano, Kim Jong-un, y una de las principales portavoces del hermético régimen, ha acusado este miércoles a Washington de utilizar con fines políticos la denuncia del FBI que atribuye a hackers norcoreanos el robo de más de 6.000 millones de dólares en criptomonedas de la plataforma Binance. En un comunicado difundido por la agencia estatal KCNA, Kim ha presentado esa acusación como una muestra más de la “política hostil” estadounidense y ha advertido que habrá respuestas, sin concretar cuáles.
Horas después, el Ejército surcoreano ha informado del lanzamiento de varios misiles norcoreanos hacia las aguas al este de la península. Se trata del cuarto ensayo de misiles en menos de una semana.
Es la segunda vez en dos días que la hermanísima sale al paso de las acusaciones sobre Binance. El martes las había rechazado como una provocación política y este miércoles ha ampliado sus reproches al conjunto de la relación con Washington. El supuesto vínculo norcoreano con el robo es, según sostiene Kim, solo una muestra de una hostilidad que Estados Unidos también expresa en las sanciones, las maniobras militares que realiza junto a Corea del Sur y las exigencias de que Corea del Norte renuncie a su arsenal nuclear. “El abandono de la política hostil de Estados Unidos hacia la República Popular Democrática de Corea [el nombre oficial del país] es la premisa fundamental y la clave para resolver todos los problemas”, ha enfatizado.
La dirigente acusa a Washington de hablar de diálogo mientras mantiene medidas que Pyongyang considera una amenaza. “No tenemos necesidad de sentarnos cara a cara con personas tan poco fiables y hostiles”, rechaza en su misiva. Su advertencia llega después de que Estados Unidos, Corea del Sur y Japón reiterasen su compromiso con la desnuclearización norcoreana, una exigencia que Corea del Norte incluye entre los principales obstáculos para un deshielo.
Pese al tono desafiante de Kim Yo-jong, algo común en sus comunicados, la prensa surcoreana no ha pasado por alto una frase que deja abierta la puerta a la vía diplomática: “El diálogo figura claramente entre las opciones para preservar la paz, pero para nosotros no equivale necesariamente al interés nacional”.
Su mensaje coincide con un duro golpe político para Trump: la pérdida del control de ambas Cámaras del Congreso estadounidense por el Partido Republicano en las elecciones de medio mandato. Ahora que enfrentará mayores obstáculos para sacar adelante su agenda interna, el presidente estadounidense podría buscar en un acercamiento a Kim Jong-un un éxito diplomático con el que compensar el revés electoral. Aunque, dado el carácter impulsivo del magnate, ese posible incentivo no garantiza una postura conciliadora: también podría endurecer sus exigencias para evitar proyectar una imagen de debilidad. De momento, las consecuencias del resultado de las midterms para la relación con Pyongyang son una incógnita.
El mandatario estadounidense ha expresado desde agosto su deseo de reunirse con el dirigente norcoreano antes de terminar el año, y su prevista asistencia a la cumbre de líderes del Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC), que se celebrará en la ciudad china de Shenzhen el 18 y 19 de noviembre, ha alimentado las especulaciones sobre un posible encuentro. No obstante, fuentes surcoreanas y estadounidenses afirmaron recientemente a Reuters que tanto en Seúl como en Washington veían pocas posibilidades de que se celebrase esa cumbre en las próximas semanas. Corea del Norte no ha respondido públicamente a la propuesta de Trump.
“Pyongyang sería insensato si desaprovechara la oportunidad de sacar partido del afán de Trump por celebrar una cumbre”, ha declarado a Reuters Jeremy Chan, analista de Eurasia Group. Pese a ello, también ve improbable que el encuentro pueda concretarse este mes. Trump, que se reunió en tres ocasiones con Kim durante su primer mandato, es el único presidente de Estados Unidos en ejercicio que se ha entrevistado con un líder de Corea del Norte.
Esa falta de avances diplomáticos contrasta con la actividad militar norcoreana de las últimas semanas. Los misiles de este miércoles partieron de Sondok, en la costa oriental, según el Estado Mayor Conjunto surcoreano, que analiza sus características en colaboración con Estados Unidos. Los militares no descartan que se hayan disparado varios tipos de proyectiles simultáneamente, de acuerdo con la agencia surcoreana Yonhap. El lanzamiento se produce después de que Pyongyang disparase cerca de una docena de misiles balísticos de corto alcance desde Wonsan el jueves pasado. El sábado, probó una ojiva de munición de racimo para misiles balísticos tácticos y el lunes ensayó un misil de crucero estratégico equipado con una ojiva de dispersión, según los medios estatales norcoreanos.
Feed MRSS-S Noticias
