Banguat advierte efectos indirectos en remesas por controles de Estados Unidos
El Banguat advierte que las nuevas medidas de EE. UU. podrían encarecer y hacer más complejas las remesas, aunque no prevé una contracción.
Los migrantes guatemaltecos, principalmente en Estados Unidos, envían remesas familiares, las cuales en el 2025 llegaron a representar 20.7% del PIB. (Foto, Prensa Libre: Shutterstock).
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Los nuevos controles bancarios y financieros de EE. UU. podrían tener diversos efectos en las remesas familiares y en los migrantes que las envían, refirió el presidente del Banco de Guatemala (Banguat), Álvaro González Ricci, aunque indicó que aún es temprano para ajustar los indicadores económicos del país.
Consultado acerca del impacto que podría tener en las remesas familiares la nueva disposición del Gobierno de Estados Unidos, emitida el 19 de mayo -que incluye controles bancarios y financieros– así como su efecto en indicadores como el crecimiento económico de Guatemala y el consumo privado—, González Ricci explicó varios factores.
Considera que la medida estadounidense podría afectar las remesas hacia Guatemala de forma indirecta, principalmente por mayores controles, costos y fricción, pero no mediante una prohibición general ni un impuesto adicional.
Explicó que, aunque la orden ejecutiva denominada “Restoring Integrity to America’s Financial System” no menciona de forma explícita las remesas, sí refuerza tres aspectos que inciden en ese canal.
Entre estos, mencionó el endurecimiento de los requisitos de “conozca a su cliente” (Know Your Customer, KYC) y de la debida diligencia bajo la Ley de Secreto Bancario, especialmente en casos de personas sin autorización de trabajo o con documentos como ITIN (Individual Taxpayer Identification Number) o identificaciones consulares, también conocidas como matrícula consular o tarjeta consular.
El segundo punto es que la medida autoriza e impulsa al Departamento del Tesoro, por medio de FinCEN (Red de Control de Delitos Financieros), y a los reguladores bancarios a revisar y ajustar reglamentos para que las instituciones puedan solicitar información sobre estatus migratorio y empleo cuando lo consideren relevante ante riesgos de fraude o ilícitos.
El tercer aspecto es que la disposición señala las transferencias de bajo monto y los patrones de “estructuración” como foco de riesgo por su uso en narcotráfico, trata y otras actividades ilícitas, lo que incluye remesas pequeñas y frecuentes.
Además, indicó que el texto de la orden ejecutiva menciona el uso del ITIN como factor de riesgo que puede activar una “enhanced due diligence” (debida diligencia reforzada), aunque reconoce que este documento sirve para el cumplimiento tributario.
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Respecto de si estos posibles efectos obligarían a cambiar las proyecciones económicas, González Ricci afirmó que aún es prematuro estimar su impacto. Por ello, se mantiene la estimación de crecimiento de 5% en remesas familiares para el cierre del 2026, cuando se prevé superar los Q27 mil millones.
Aunque añadió que no esperan una contracción de las remesas familiares ni que estas desaparezcan en el futuro.
Efecto en el sistema bancario
Consultado sobre el posible impacto en el sistema bancario, el funcionario mencionó tres factores específicos:
- Los migrantes podrían enfrentar más preguntas sobre su empleo y estatus migratorio al enviar remesas o abrir cuentas; algunos podrían ser catalogados como de “alto riesgo” y ver restringidos sus servicios.
- Podrían aumentar los controles en remesadoras formales. Plataformas como Western Union o MoneyGram deberán fortalecer controles y reportes, especialmente en montos superiores a US$2 mil.
- También podrían surgir costos indirectos adicionales. El mayor cumplimiento normativo en Estados Unidos implicará más costos operativos para las instituciones, que podrían trasladarse a comisiones o condiciones menos favorables para los remitentes.
No obstante, señaló que el sistema bancario guatemalteco no se vería afectado de manera significativa. Sin embargo, reiteró que, aunque es necesario monitorear los flujos de remesas, no se anticipa una contracción.
La medida estadounidense tendrá una entrada en vigor paulatina, con plazos de 60, 90 y 180 días.
El Banguat advierte que las nuevas medidas de EE. UU. podrían encarecer y hacer más complejas las remesas, aunque no prevé una contracción.
Banguat advierte efectos indirectos en remesas por controles de Estados Unidos
El Banguat advierte que las nuevas medidas de EE. UU. podrían encarecer y hacer más complejas las remesas, aunque no prevé una contracción.
Los migrantes guatemaltecos, principalmente en Estados Unidos, envían remesas familiares, las cuales en el 2025 llegaron a representar 20.7% del PIB. (Foto, Prensa Libre: Shutterstock).
Los nuevos controles bancarios y financieros de EE. UU. podrían tener diversos efectos en las remesas familiares y en los migrantes que las envían, refirió el presidente del Banco de Guatemala (Banguat), Álvaro González Ricci, aunque indicó que aún es temprano para ajustar los indicadores económicos del país.
Consultado acerca del impacto que podría tener en las remesas familiares la nueva disposición del Gobierno de Estados Unidos, emitida el 19 de mayo -que incluye controles bancarios y financieros– así como su efecto en indicadores como el crecimiento económico de Guatemala y el consumo privado—, González Ricci explicó varios factores.
Considera que la medida estadounidense podría afectar las remesas hacia Guatemala de forma indirecta, principalmente por mayores controles, costos y fricción, pero no mediante una prohibición general ni un impuesto adicional.
Explicó que, aunque la orden ejecutiva denominada “Restoring Integrity to America’s Financial System” no menciona de forma explícita las remesas, sí refuerza tres aspectos que inciden en ese canal.
Entre estos, mencionó el endurecimiento de los requisitos de “conozca a su cliente” (Know Your Customer, KYC) y de la debida diligencia bajo la Ley de Secreto Bancario, especialmente en casos de personas sin autorización de trabajo o con documentos como ITIN (Individual Taxpayer Identification Number) o identificaciones consulares, también conocidas como matrícula consular o tarjeta consular.
El segundo punto es que la medida autoriza e impulsa al Departamento del Tesoro, por medio de FinCEN (Red de Control de Delitos Financieros), y a los reguladores bancarios a revisar y ajustar reglamentos para que las instituciones puedan solicitar información sobre estatus migratorio y empleo cuando lo consideren relevante ante riesgos de fraude o ilícitos.
El tercer aspecto es que la disposición señala las transferencias de bajo monto y los patrones de “estructuración” como foco de riesgo por su uso en narcotráfico, trata y otras actividades ilícitas, lo que incluye remesas pequeñas y frecuentes.
Además, indicó que el texto de la orden ejecutiva menciona el uso del ITIN como factor de riesgo que puede activar una “enhanced due diligence” (debida diligencia reforzada), aunque reconoce que este documento sirve para el cumplimiento tributario.
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Respecto de si estos posibles efectos obligarían a cambiar las proyecciones económicas, González Ricci afirmó que aún es prematuro estimar su impacto. Por ello, se mantiene la estimación de crecimiento de 5% en remesas familiares para el cierre del 2026, cuando se prevé superar los Q27 mil millones.
Aunque añadió que no esperan una contracción de las remesas familiares ni que estas desaparezcan en el futuro.
Efecto en el sistema bancario
Consultado sobre el posible impacto en el sistema bancario, el funcionario mencionó tres factores específicos:
- Los migrantes podrían enfrentar más preguntas sobre su empleo y estatus migratorio al enviar remesas o abrir cuentas; algunos podrían ser catalogados como de “alto riesgo” y ver restringidos sus servicios.
- Podrían aumentar los controles en remesadoras formales. Plataformas como Western Union o MoneyGram deberán fortalecer controles y reportes, especialmente en montos superiores a US$2 mil.
- También podrían surgir costos indirectos adicionales. El mayor cumplimiento normativo en Estados Unidos implicará más costos operativos para las instituciones, que podrían trasladarse a comisiones o condiciones menos favorables para los remitentes.
No obstante, señaló que el sistema bancario guatemalteco no se vería afectado de manera significativa. Sin embargo, reiteró que, aunque es necesario monitorear los flujos de remesas, no se anticipa una contracción.
La medida estadounidense tendrá una entrada en vigor paulatina, con plazos de 60, 90 y 180 días.
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Prensa Libre | Economía




