Argelia ha anunciado este jueves de forma inesperada la ruptura de relaciones con Emiratos Árabes Unidos (EAU), país aliado de Marruecos, con el que Argel cortó lazos diplomáticos en 2021, y de Israel, Estado al que no reconoce. El Ministerio de Exteriores argelino acusa al Gobierno emiratí de llevar a cabo “un creciente número de acciones provocadoras y hostiles”, según un comunicado difundido por la agencia estatal de noticia APS, que indica que la decisión se ha adoptado “tras agotar todos los medios posibles para preservar las relaciones bilaterales”, sin citar causas concretas.
Argel ha denunciado en los últimos años la “injerencia” emiratí en sus asuntos internos y los conflictos del norte de África
Argelia ha anunciado este jueves de forma inesperada la ruptura de relaciones con Emiratos Árabes Unidos (EAU), país aliado de Marruecos, con el que Argel cortó lazos diplomáticos en 2021, y de Israel, Estado al que no reconoce. El Ministerio de Exteriores argelino acusa al Gobierno emiratí de llevar a cabo “un creciente número de acciones provocadoras y hostiles”, según un comunicado difundido por la agencia estatal de noticia APS, que indica que la decisión se ha adoptado “tras agotar todos los medios posibles para preservar las relaciones bilaterales”, sin citar causas concretas.
El embajador de EAU en la capital argelina ha sido convocado para trasladarle la medida, que será de aplicación en un plazo de 48 horas. “A pesar de las numerosas advertencias” sobre injerencias en los asuntos internos, “Emiratos ha seguido insistiendo en conductas hostiles”, precisa el comunicado ministerial argelino.
El país del golfo Pérsico no ha reaccionado todavía oficialmente sobre la ruptura de relaciones, aunque Anuar Gargash, asesor diplomático de la Presidencia de EAU, replicó a través de la red social X, sin citar a Argelia, que las relaciones diplomáticas exigen “racionalidad, comunicación y claridad en los intereses” en lugar de “enigmas y señales que es necesario descifrar”.
En los últimos años Argelia no ha visto con buenos ojos la presencia de Emiratos Árabes Unidos en su vecindad. El Alto Consejo de Seguridad argelino ya denunció en 2024 los “actos hostiles de un país árabe”, sin mencionar expresamente a los emiratíes. El presidente argelino, Abdelmayid Tebún, ha aludido, también sin citar a ningún Estado, las “acciones sin lógica” de un país árabe en el Magreb y el Sahel, al que acusó de financiar la tensión en Libia y Malí, en una velada acusación a la federación de emiratos del Golfo. Tebún ha llegado a afirmar que Argelia se lleva muy bien con todos los países del Golfo “menos con uno”.
Emiratos Árabes Unidos normalizó sus relaciones con Israel en 2020, en el marco de los denominados Acuerdos de Abraham apadrinados por Donald Trump en su primera presidencia, al que se sumó poco después el Gobierno de Rabat. Desde entonces, tanto Estados Unidos como Israel han reforzado el rearme de EAU y de Marruecos.
El país del Golfo también reconoce la soberanía de Marruecos sobre el Sáhara Occidental. Argelia considera al Frente Polisario como legítimo representante del pueblo saharaui y acoge al gobierno en el exilio de la República Árabe Saharaui Democrática junto a miles de refugiados en la región de Tinduf (suroeste argelino fronterizo con Marruecos).
Hace tres años, el rey Mohamed VI efectuó un viaje oficial a Abu Dabi para sellar la financiación de multimillonarias infraestructuras en el país magrebí, junto con el jefe del Estado emiratí, Mohamed Bin Zayed. Entre otros proyectos, se incluyen la construcción de superpuertos, (en la línea del cercano a Ceuta Tánger Med) en Dajla (antigua Villa Cisneros española) en el Sáhara Occidental, y en Nador, próximo a Melilla. Con unos 15.000 millones de euros, EAU es uno de los mayores inversores en Marruecos.
La tensión geopolítica entre Marruecos y Argelia se ha agravado desde la independencia de ambos países en la segunda mitad del siglo XX. En 1963, sus ejércitos libraron la llamada Guerra de las Arenas por disputas territoriales. Desde 1994 mantienen selladas sus fronteras comunes. Y en 2021 rompieron relaciones diplomáticas después de que Argel acusara a Rabat de haber apoyado a un partido político que defiende la independencia de la región amazig o bereber de la Cabilia (al este de la capital del país). Varios medios internacionales aseguraron en esa misma época que los servicios secretos marroquíes supuestamente utilizaron el programa de espionaje israelí Pegasus para piratear los teléfonos de unos 6.000 argelinos, incluidos varios líderes políticos y militares.
Feed MRSS-S Noticias
