Subsidio a gasolina y diésel en Guatemala: cuánto bajarían los precios y cómo se financiaría
El Ejecutivo utilizará recursos de saldos de caja para financiar el subsidio a las gasolinas y al propano por un período de 90 días, como respuesta del programa de apoyo temporal ante el aumento de los derivados del petróleo. Por otro lado, en el Congreso se discuten otras propuestas, pero sin consensos.
Casi cuatro semanas después de comenzar el conflicto bélico internacional, así como el bloqueo en el estrecho de Ormuz, que han presionado el incremento del barril de petróleo, el Ejecutivo presentó el programa de apoyo temporal. (Foto Prensa Libre: Shutterstock)
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Casi cuatro semanas después de comenzar el conflicto bélico internacional, así como el bloqueo en el estrecho de Ormuz, que han presionado el incremento del barril de petróleo —principal materia prima para la refinación de combustibles que se consumen en Guatemala—, el Ejecutivo presentó el programa de apoyo temporal.
La medida consiste en otorgar un subsidio de Q8 para el galón de diésel y Q5 para la gasolina superior y regular, así como de Q20 para el cilindro de 25 libras de gas licuado de petróleo o propano (GLP). Esta iniciativa se presentó al Congreso de la República por el bloque oficial denominada “Ley de Apoyo Temporal”.
Durante una conferencia de prensa dirigida por el gobernante Bernardo Arévalo, se confirmó que el dinero para financiar el programa saldrá de los saldos de caja que mantiene el Ministerio de Finanzas (Minfin), y que no habrá necesidad de recurrir a una ampliación presupuestaria en el Legislativo.
La información la confirmó la viceministra Patricia Carolina Joachín, quien declaró que se realizará una readecuación presupuestaria para ubicar los recursos en el presupuesto vigente y destinarlos al programa de apoyo temporal.
Los datos del Sistema de Contabilidad Integrada (Sicoin) indican que la disponibilidad del Ministerio de Finanzas (Minfin) en saldos de caja, al 24 de marzo, es de Q6 mil 297 millones; es decir, son los recursos disponibles de la administración central por la vía de la recaudación tributaria.
No es la primera vez que el Ejecutivo recurre a medidas de apoyo temporal, ya que en el 2022 el Congreso de la República aprobó Q2 mil 600 millones para subsidiar a los consumidores de gasolina, diésel, GLP y energía eléctrica, cuando se encareció el barril de petróleo a escala global.
Diésel lidera consumo y presiona costos en la economía
En Guatemala, según datos de la Dirección General de Hidrocarburos (DGH), el consumo diario promedio es de 4.5 millones de galones entre gasolinas y diésel. Este último combustible tiene alta importancia en la economía por el traslado de personas y mercancías, por lo que su impacto es tanto directo como indirecto en los diferentes eslabones de la producción nacional.
En promedio, cada día se consumen dos millones 359 mil galones de diésel y dos millones 199 mil de gasolinas, según cifras disponibles a enero del 2026 sobre la factura petrolera de la DGH.
Además, los registros de la DGH indican que la presentación del cilindro de 25 libras es la de mayor consumo, por lo que tiene impacto en los hogares, sobre todo en la preparación de alimentos. También el producto de consumo masivo como lo es la tortilla y el pan.
Desde el sábado 28 de febrero, cuando comenzó el conflicto geopolítico internacional, los derivados del petróleo que han experimentado alzas significativas en el mercado interno son las gasolinas y el diésel.
Alza del diésel encarecería alimentos y transporte
El gobernante mencionó en la conferencia de prensa que se esperaría efectos de segunda vuelta en la economía; es decir, efectos en otros bienes, productos y servicios a raíz del aumento observado en los combustibles.
“El precio del diésel es sumamente importante, porque al aumentar el precio no solo se afecta el bolsillo de quienes compran el combustible, sino que encarece —lo que se denomina de segunda vuelta— los productos de consumo, la alimentación y el transporte colectivo en todo el país, que se lleva a cabo por medio de vehículos alimentados por diésel”, apuntó el mandatario.
El consumo diario promedio es de 4.5 millones de galones entre gasolinas y diésel. Este último combustible tiene alta importancia en la economía por el traslado de personas y mercancías, por lo que su impacto es tanto directo como indirecto en los diferentes eslabones de la producción nacional.
Arévalo remarcó que la duración del subsidio sería de tres meses (90 días) para atender la emergencia, y que si la crisis se prolonga también se mantendría el programa.
En cuanto al apoyo al cilindro de gas propano, el mandatario aseveró que sería de Q20 para el cilindro de 25 libras.
“Ambas medidas aplicarían en el punto de venta directa, sin trámites u otro tipo de retraso al consumidor”, añadió el jefe de Estado.
Diésel bajaría 24% y gasolinas hasta 14.9%
Con lo declarado por el mandatario y en el escenario de que se apruebe el apoyo temporal, los precios al consumidor en despacho en bomba reflejarían una reducción significativa una vez cobre vigencia.
En la modalidad de autoservicio, en el área metropolitana el precio del diésel era de Q41.39 y, con la reducción de Q8, quedaría en Q33.39; es decir, una disminución del 24% para el consumidor. La gasolina superior pasaría de Q39.39 a Q34.39 y la regular de Q38.39 a Q33.39 en el área metropolitana. En ambos derivados, la reducción alcanzaría 14.5% y 14.9%, respectivamente.
Estos valores solo serían referenciales, con base en los datos observados el 24 de marzo en las estaciones de servicio del área metropolitana, y aplicarían por tres meses.
Si hay ajustes al alza o a la baja en los siguientes días, esas variaciones deberían reflejarse.
Medidas buscan evitar atrasos en descarga de combustibles
En las acciones temporales, el gobernante afirmó que también se brindará atención preferencial a los buques líquidos a granel que transportan derivados del petróleo, a fin de evitar contratiempos para descargar en las terminales especializadas de la Empresa Portuaria Quetzal (EPQ), en Escuintla, y de la Empresa Portuaria Nacional Santo Tomás de Castilla (Empornac), en Izabal.
El objetivo es evitar que se generen sobrecostos en los fondeos; es decir, la espera en el mar para poder realizar la descarga de los productos refinados.
Estos atrasos en los puertos se traducen en costos logísticos que se trasladan a la estructura de precios.
Al consultar en la página de la EPQ, se constató que ayer había dos buques a la espera de poder recalar.
Guatemala importa el producto de las plantas refinadoras de Estados Unidos (Golfo de México) y de otros países, que se almacena en depósitos especializados.

Congreso debate subsidio y alternativas por alza de combustibles
En la jornada legislativa de este martes 24 de marzo, jefes de bloque de agrupaciones políticas abordaron las iniciativas de ley que buscan mitigar el alza en los precios de los combustibles en el mercado local, lo que ha generado rechazo en varios sectores, entre ellos los transportistas.
En las reuniones participaron autoridades de los ministerios de Economía, Energía y Minas y de la Superintendencia de Administración Tributaria.
“El precio del diésel es sumamente importante, porque al aumentar el precio no solo se afecta el bolsillo de quienes compran el combustible, sino que encarece —lo que se denomina de segunda vuelta— los productos de consumo, la alimentación y el transporte colectivo en todo el país, que se lleva a cabo por medio de vehículos alimentados por diésel”
Bernardo Arévalo, presidente
En la sesión, algunos diputados cuestionaron la capacidad real del Estado para financiar un posible subsidio.
En el debate se resaltó que la propuesta respaldada por el Ejecutivo contempla una readecuación presupuestaria y descarta una ampliación del presupuesto para financiar subsidios al diésel y a las gasolinas.
Algunos parlamentarios afirmaron en la reunión que hay recursos subejecutados que podrían destinarse a este tipo de apoyo temporal, mientras insistieron en que el subsidio debe llegar directamente al consumidor final y no a las compañías importadoras de los derivados.
En la reunión también se plantearon críticas contra algunas empresas del sector de combustibles por posibles antecedentes de irregularidades en el manejo de subsidios y se cuestionó su rol en el aumento de los precios.
En la sesión, otros bloques rechazaron la vía del subsidio y propusieron como alternativa la suspensión temporal del impuesto a la distribución de petróleo crudo y combustibles derivados de petróleo (IDP) por un período de seis meses (180 días).
Uno de los argumentos es que este tributo se ha pagado históricamente sin reflejarse mejoras en infraestructura vial.
Por el IDP, la tasa es de Q4.70 para el galón de gasolina superior, Q4.60 para la regular y Q1.30 para el diésel.
En la reunión, las autoridades del Ministerio de Energía y Minas subrayaron que, para implementar precios máximos, sería necesario reformar la Ley de Hidrocarburos, ya que el marco legal actual no permite fijarlos, incluso en contextos de crisis.
También se mencionó que se trabaja en conjunto con la Superintendencia de Competencia para identificar en qué etapa de la cadena —importación, distribución o venta final— podría existir especulación y aplicar sanciones.
El Ministerio de Finanzas indicó que, según proyecciones internacionales, el precio del petróleo podría mostrar una tendencia a la baja en los próximos meses, en comparación con lo observado en lo que va de marzo.
Finalmente, el diputado Julio Héctor Estrada, presidente de la Comisión de Finanzas Públicas y Moneda, presentó ante la Instancia de jefes de Bloque una iniciativa de ley que busca establecer un apoyo social temporal para los consumidores de combustibles.
La propuesta contempla subsidios por un período de dos meses, los cuales se verían reflejados en la factura emitida a los consumidores.
La medida entraría en vigor a partir de la publicación de su respectivo reglamento.
El Congreso continúa analizando distintas iniciativas para definir el mecanismo más viable de apoyo ante el incremento del costo de los combustibles.
El Ejecutivo utilizará recursos de saldos de caja para financiar el subsidio a las gasolinas y al propano por un período de 90 días, como respuesta del programa de apoyo temporal ante el aumento de los derivados del petróleo. Por otro lado, en el Congreso se discuten otras propuestas, pero sin consensos.
Subsidio a gasolina y diésel en Guatemala: cuánto bajarían los precios y cómo se financiaría
El Ejecutivo utilizará recursos de saldos de caja para financiar el subsidio a las gasolinas y al propano por un período de 90 días, como respuesta del programa de apoyo temporal ante el aumento de los derivados del petróleo. Por otro lado, en el Congreso se discuten otras propuestas, pero sin consensos.
Casi cuatro semanas después de comenzar el conflicto bélico internacional, así como el bloqueo en el estrecho de Ormuz, que han presionado el incremento del barril de petróleo, el Ejecutivo presentó el programa de apoyo temporal. (Foto Prensa Libre: Shutterstock)
Casi cuatro semanas después de comenzar el conflicto bélico internacional, así como el bloqueo en el estrecho de Ormuz, que han presionado el incremento del barril de petróleo —principal materia prima para la refinación de combustibles que se consumen en Guatemala—, el Ejecutivo presentó el programa de apoyo temporal.
La medida consiste en otorgar un subsidio de Q8 para el galón de diésel y Q5 para la gasolina superior y regular, así como de Q20 para el cilindro de 25 libras de gas licuado de petróleo o propano (GLP). Esta iniciativa se presentó al Congreso de la República por el bloque oficial denominada “Ley de Apoyo Temporal”.
Durante una conferencia de prensa dirigida por el gobernante Bernardo Arévalo, se confirmó que el dinero para financiar el programa saldrá de los saldos de caja que mantiene el Ministerio de Finanzas (Minfin), y que no habrá necesidad de recurrir a una ampliación presupuestaria en el Legislativo.
La información la confirmó la viceministra Patricia Carolina Joachín, quien declaró que se realizará una readecuación presupuestaria para ubicar los recursos en el presupuesto vigente y destinarlos al programa de apoyo temporal.
Los datos del Sistema de Contabilidad Integrada (Sicoin) indican que la disponibilidad del Ministerio de Finanzas (Minfin) en saldos de caja, al 24 de marzo, es de Q6 mil 297 millones; es decir, son los recursos disponibles de la administración central por la vía de la recaudación tributaria.
No es la primera vez que el Ejecutivo recurre a medidas de apoyo temporal, ya que en el 2022 el Congreso de la República aprobó Q2 mil 600 millones para subsidiar a los consumidores de gasolina, diésel, GLP y energía eléctrica, cuando se encareció el barril de petróleo a escala global.
Diésel lidera consumo y presiona costos en la economía
En Guatemala, según datos de la Dirección General de Hidrocarburos (DGH), el consumo diario promedio es de 4.5 millones de galones entre gasolinas y diésel. Este último combustible tiene alta importancia en la economía por el traslado de personas y mercancías, por lo que su impacto es tanto directo como indirecto en los diferentes eslabones de la producción nacional.
En promedio, cada día se consumen dos millones 359 mil galones de diésel y dos millones 199 mil de gasolinas, según cifras disponibles a enero del 2026 sobre la factura petrolera de la DGH.
Además, los registros de la DGH indican que la presentación del cilindro de 25 libras es la de mayor consumo, por lo que tiene impacto en los hogares, sobre todo en la preparación de alimentos. También el producto de consumo masivo como lo es la tortilla y el pan.
Desde el sábado 28 de febrero, cuando comenzó el conflicto geopolítico internacional, los derivados del petróleo que han experimentado alzas significativas en el mercado interno son las gasolinas y el diésel.
Alza del diésel encarecería alimentos y transporte
El gobernante mencionó en la conferencia de prensa que se esperaría efectos de segunda vuelta en la economía; es decir, efectos en otros bienes, productos y servicios a raíz del aumento observado en los combustibles.
“El precio del diésel es sumamente importante, porque al aumentar el precio no solo se afecta el bolsillo de quienes compran el combustible, sino que encarece —lo que se denomina de segunda vuelta— los productos de consumo, la alimentación y el transporte colectivo en todo el país, que se lleva a cabo por medio de vehículos alimentados por diésel”, apuntó el mandatario.
El consumo diario promedio es de 4.5 millones de galones entre gasolinas y diésel. Este último combustible tiene alta importancia en la economía por el traslado de personas y mercancías, por lo que su impacto es tanto directo como indirecto en los diferentes eslabones de la producción nacional.
Arévalo remarcó que la duración del subsidio sería de tres meses (90 días) para atender la emergencia, y que si la crisis se prolonga también se mantendría el programa.
En cuanto al apoyo al cilindro de gas propano, el mandatario aseveró que sería de Q20 para el cilindro de 25 libras.
“Ambas medidas aplicarían en el punto de venta directa, sin trámites u otro tipo de retraso al consumidor”, añadió el jefe de Estado.
Diésel bajaría 24% y gasolinas hasta 14.9%
Con lo declarado por el mandatario y en el escenario de que se apruebe el apoyo temporal, los precios al consumidor en despacho en bomba reflejarían una reducción significativa una vez cobre vigencia.
En la modalidad de autoservicio, en el área metropolitana el precio del diésel era de Q41.39 y, con la reducción de Q8, quedaría en Q33.39; es decir, una disminución del 24% para el consumidor. La gasolina superior pasaría de Q39.39 a Q34.39 y la regular de Q38.39 a Q33.39 en el área metropolitana. En ambos derivados, la reducción alcanzaría 14.5% y 14.9%, respectivamente.
Estos valores solo serían referenciales, con base en los datos observados el 24 de marzo en las estaciones de servicio del área metropolitana, y aplicarían por tres meses.
Si hay ajustes al alza o a la baja en los siguientes días, esas variaciones deberían reflejarse.
Medidas buscan evitar atrasos en descarga de combustibles
En las acciones temporales, el gobernante afirmó que también se brindará atención preferencial a los buques líquidos a granel que transportan derivados del petróleo, a fin de evitar contratiempos para descargar en las terminales especializadas de la Empresa Portuaria Quetzal (EPQ), en Escuintla, y de la Empresa Portuaria Nacional Santo Tomás de Castilla (Empornac), en Izabal.
El objetivo es evitar que se generen sobrecostos en los fondeos; es decir, la espera en el mar para poder realizar la descarga de los productos refinados.
Estos atrasos en los puertos se traducen en costos logísticos que se trasladan a la estructura de precios.
Al consultar en la página de la EPQ, se constató que ayer había dos buques a la espera de poder recalar.
Guatemala importa el producto de las plantas refinadoras de Estados Unidos (Golfo de México) y de otros países, que se almacena en depósitos especializados.

Congreso debate subsidio y alternativas por alza de combustibles
En la jornada legislativa de este martes 24 de marzo, jefes de bloque de agrupaciones políticas abordaron las iniciativas de ley que buscan mitigar el alza en los precios de los combustibles en el mercado local, lo que ha generado rechazo en varios sectores, entre ellos los transportistas.
En las reuniones participaron autoridades de los ministerios de Economía, Energía y Minas y de la Superintendencia de Administración Tributaria.
“El precio del diésel es sumamente importante, porque al aumentar el precio no solo se afecta el bolsillo de quienes compran el combustible, sino que encarece —lo que se denomina de segunda vuelta— los productos de consumo, la alimentación y el transporte colectivo en todo el país, que se lleva a cabo por medio de vehículos alimentados por diésel”
Bernardo Arévalo, presidente
En la sesión, algunos diputados cuestionaron la capacidad real del Estado para financiar un posible subsidio.
En el debate se resaltó que la propuesta respaldada por el Ejecutivo contempla una readecuación presupuestaria y descarta una ampliación del presupuesto para financiar subsidios al diésel y a las gasolinas.
Algunos parlamentarios afirmaron en la reunión que hay recursos subejecutados que podrían destinarse a este tipo de apoyo temporal, mientras insistieron en que el subsidio debe llegar directamente al consumidor final y no a las compañías importadoras de los derivados.
En la reunión también se plantearon críticas contra algunas empresas del sector de combustibles por posibles antecedentes de irregularidades en el manejo de subsidios y se cuestionó su rol en el aumento de los precios.
En la sesión, otros bloques rechazaron la vía del subsidio y propusieron como alternativa la suspensión temporal del impuesto a la distribución de petróleo crudo y combustibles derivados de petróleo (IDP) por un período de seis meses (180 días).
Uno de los argumentos es que este tributo se ha pagado históricamente sin reflejarse mejoras en infraestructura vial.
Por el IDP, la tasa es de Q4.70 para el galón de gasolina superior, Q4.60 para la regular y Q1.30 para el diésel.
En la reunión, las autoridades del Ministerio de Energía y Minas subrayaron que, para implementar precios máximos, sería necesario reformar la Ley de Hidrocarburos, ya que el marco legal actual no permite fijarlos, incluso en contextos de crisis.
También se mencionó que se trabaja en conjunto con la Superintendencia de Competencia para identificar en qué etapa de la cadena —importación, distribución o venta final— podría existir especulación y aplicar sanciones.
El Ministerio de Finanzas indicó que, según proyecciones internacionales, el precio del petróleo podría mostrar una tendencia a la baja en los próximos meses, en comparación con lo observado en lo que va de marzo.
Finalmente, el diputado Julio Héctor Estrada, presidente de la Comisión de Finanzas Públicas y Moneda, presentó ante la Instancia de jefes de Bloque una iniciativa de ley que busca establecer un apoyo social temporal para los consumidores de combustibles.
La propuesta contempla subsidios por un período de dos meses, los cuales se verían reflejados en la factura emitida a los consumidores.
La medida entraría en vigor a partir de la publicación de su respectivo reglamento.
El Congreso continúa analizando distintas iniciativas para definir el mecanismo más viable de apoyo ante el incremento del costo de los combustibles.
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