Serbia se convierte en el primer país de los Balcanes con una jefa de Estado abiertamente homosexual

La presidenta del Parlamento serbio, Ana Brnabic, de 51 años, ha asumido este miércoles la presidencia interina de Serbia y ejercerá el cargo al menos hasta las elecciones legislativas del próximo 25 de octubre. La Constitución serbia establece que, en caso de vacante en la jefatura del Estado, esta será ocupada temporalmente por quien presida el Parlamento o Asamblea Nacional. Brnabic se convierte así en la primera persona abiertamente homosexual que desempeña el cargo de presidente en un país de los Balcanes.

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 Ana Brnabic, asume el cargo de presidenta interina tras la dimisión de Aleksandar Vucic para concurrir a las legislativas del 25 de octubre. Analistas y opositores ven el nombramiento como “propaganda”  

La presidenta del Parlamento serbio, Ana Brnabic, de 51 años, ha asumido este miércoles la presidencia interina de Serbia y ejercerá el cargo al menos hasta las elecciones legislativas del próximo 25 de octubre. La Constitución serbia establece que, en caso de vacante en la jefatura del Estado, esta será ocupada temporalmente por quien presida el Parlamento o Asamblea Nacional. Brnabic se convierte así en la primera persona abiertamente homosexual que desempeña el cargo de presidente en un país de los Balcanes.

Pero detrás de ese titular subyacen importantes matices. Los analistas y activistas consultados por este diario creen que resaltar su condición de mujer y lesbiana es un elemento de “propaganda” que beneficia a Aleksandar Vucic, el hombre fuerte del país.

Vucic dimitió el pasado 27 de septiembre, tras casi dos años de protestas que comenzaron después del derrumbe, en 2024, de la marquesina de la estación ferroviaria de Novi Sad. El suceso se convirtió en una tragedia que acabó causando 16 muertos y que los manifestantes vincularon con la corrupción, la falta de transparencia y las deficiencias en la supervisión de las obras públicas. Vucic y sus aliados han rechazado esas acusaciones. Pero los estudiantes que impulsaron las protestas mantuvieron la presión hasta forzar la convocatoria de elecciones anticipadas.

En ese contexto llega el nombramiento de Brnabic como presidenta interina. Una politóloga de Belgrado que prefiere no revelar su nombre señala: “Brnabic es mujer y abiertamente lesbiana; pero nunca ha hecho nada ni por los homosexuales ni por las mujeres. Fuera de Serbia puede que esa propaganda convenza a alguien, que digan: ‘Mira qué progresistas son los serbios’. Pero aquí, no”.

Brnabic estudió Administración de Empresas en la Northwood University, en el Estado de Michigan (Estados Unidos), donde obtuvo una licenciatura (Bachelor of Business Administration) en 1998. Después prosiguió su formación en el Reino Unido. Durante los bombardeos de la OTAN sobre Serbia, en 1999, se encontraba fuera del país. Regresó en 2001 para trabajar en el ámbito privado. Antes de dar el salto a la política dirigió la empresa de energía eólica Continental Wind Serbia durante dos años.

En agosto de 2016, Vucic, entonces primer ministro, la incorporó a su segundo Gobierno como ministra de Administración Pública y Autogobierno Local. Una de sus principales áreas de trabajo fue la digitalización de la administración y los servicios públicos. Tras la elección de Vucic como presidente, Brnabic fue nombrada primera ministra (2017-2024), y se convirtió en una de sus colaboradoras más estrechas. Después pasó a presidir el Parlamento.

Otra analista serbia que prefiere no aportar su nombre explca que Brnabic “carece de una base política propia y de un electorado personal que la respalde”. Para esta politóloga el principal activo de la presidenta interina es la “lealtad absoluta” a Vucic. “Durante años ha actuado además como una especie de emisaria política del presidente ante la Unión Europea; ha proyectado una imagen más moderada, prooccidental y conciliadora que la de otros dirigentes serbios. Sin embargo, precisamente por no disponer de una estructura propia de poder, no representa una amenaza para Vucic”. La misma fuente compara la relación entre Brnabic y Vucic con la mantenida durante años por Dmitri Medvédev y Vladímir Putin, donde el primero ocupaba formalmente el cargo mientras el poder efectivo seguía en manos del segundo.

Por su parte, Dinko Gruhonjic, profesor de periodismo en la ciudad norteña de Novi Sad, indica por teléfono que existe una “evidente hipocresía en torno a la orientación sexual de Ana Brnabic”. Señala que la actual presidenta interina ha disfrutado “de un nivel de reconocimiento, protección y seguridad familiar muy alejado de la realidad cotidiana de la mayoría de las personas LGTBI en Serbia”. “La comunidad LGTBI en su conjunto”, añade, “sigue sin disfrutar de un nivel comparable de derechos y protección institucional. Al mismo tiempo, la identidad de Brnabic ha servido repetidamente al Gobierno como prueba ante el exterior de una Serbia supuestamente moderna, tolerante y europea”.

Gruhonjic cree que la noticia no es que Serbia tenga ahora una presidenta interina abiertamente homosexual. “La verdadera noticia es la enorme distancia entre la imagen que el régimen proyecta a través de Ana Brnabic y la realidad que viven los ciudadanos LGTBI en Serbia. Y, desde un punto de vista político, el intento de Vucic de preservar la continuidad y el control del sistema mientras pasa formalmente de un cargo del Estado a otro”, concluye.

Brnabic mantiene una relación con Milica Durdic, médica radióloga, desde alrededor de 2010. En febrero de 2019, Durdic dio a luz a un hijo, Igor, concebido mediante fecundación in vitro, que lleva el nombre del hermano de Brnabic. Como Serbia no reconoce legalmente a las parejas del mismo sexo, Brnabic no figura como progenitora legal del niño.

Después de ser elegida primera ministra en 2017, Brnabic aseguró en una entrevista en The Guardian que no quería ser considerada como la “primera ministra homosexual” y que no “planeaba impulsar reformas LGTBI+” porque quería priorizar otras reformas políticas. No obstante, en septiembre de 2017, asistió a la marcha del orgullo en Belgrado y se convirtió en la primera ministra en hacerlo en Serbia.

El periodista serbio freelance Pavlev Kosic, señala mediante WhatsApp que durante la etapa de Brnabic como primera ministra se redactó en Serbia un proyecto de ley para legalizar las uniones entre personas del mismo sexo. “Pero nunca llegó a aprobarse. En general, rara vez habla Brnabic sobre los derechos de las personas LGTBI. Y no hizo prácticamente nada en esta materia mientras ocupó la jefatura del Gobierno”.

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