Señor de Esquipulas: Cuándo y cómo se venera en Guatemala al Cristo Negro y cuáles son los cantos que le dedican

El Cristo Negro de Esquipulas es venerado por fieles devotos de toda Centroamérica y regiones de México. (Foto Prensa Libre: Byron Rivera Baiza)

Escenario

Señor de Esquipulas: Cuándo y cómo se venera en Guatemala al Cristo Negro y cuáles son los cantos que le dedican

La imagen del Señor de Esquipulas convoca cada año a miles de peregrinos y simboliza una tradición que combina historia, identidad y prácticas devocionales que se mantienen vigentes por más de cuatro siglos.

El Cristo Negro de Esquipulas es venerado por fieles devotos de toda Centroamérica y regiones de México. (Foto Prensa Libre: Byron Rivera Baiza)

El Cristo Negro de Esquipulas es venerado por fieles devotos de toda Centroamérica y regiones de México. (Foto Prensa Libre: Byron Rivera Baiza)


Foto:

La escultura del Señor de Esquipulas representa, para muchos guatemaltecos y centroamericanos, una figura sagrada de protección y expresión de identidad racial, fusión y sincretismo entre la cultura prehispánica y el cristianismo. El día del Cristo de Esquipulas es el 15 de enero.

La imagen del Cristo Negro, elaborada por Quirio Cataño en 1594 para los pobladores chortís de Esquipulas, en Chiquimula, es la que se venera en la basílica de esa localidad. Sin embargo, la devoción ha ido aumentando con el tiempo, tanto dentro como fuera del país.

Entre los antecedentes históricos, la Basílica Menor del Señor de Esquipulas fue edificada a instancias del primer arzobispo de Guatemala, fray Pedro Pardo de Figueroa, a solicitud de los pobladores, quienes aportaron los fondos para la construcción mediante los ingresos obtenidos de la siembra de algodón, en el lugar en que fue edificado el templo (1758).

El bachiller sacerdote Domingo Juarros escribió su Compendio de la historia de la ciudad de Guatemala hacia el año 1800, donde se refiere a que «a la orilla de este pueblo está el célebre santuario del Señor de Esquipulas, templo de los más capaces, hermosos y bien dispuestos del reino; es de tres naves y en sus cuatro ángulos se levantan cuatro vistosas torres sumamente elevadas».

La basílica de Esquipulas es lugar de adoración de la imagen del Cristo Negro. La construcción se dedicó en señal de gratitud por parte del arzobispo Pardo de Figueroa, ya que fue curado milagrosamente de una enfermedad en 1737, según datos del Ministerio de Cultura.

El antropólogo e historiador Carlos Navarrete —reconocido como una autoridad en el estudio de esta imagen— señala, en un artículo, que en México y Centroamérica existen aproximadamente 50 lugares con capillas, ermitas, iglesias parroquiales y santuarios donde se practica el culto al Cristo Negro.

Una de las réplicas más antiguas es la que se encuentra en la rectoría del Carmen, en la zona 1 de la capital guatemalteca, y que data de 1701, explica el cronista de la ciudad Miguel Álvarez.

Uno de los antecedentes de la fiesta dedicada al Señor de Esquipulas es en Moroleón, Guanajuato, México, de 1806. En Querétaro se celebran danzas en honor a la imagen. En Costa Rica, la veneración al Cristo Negro es una de las festividades más esperadas, dice Álvarez.

En 1953, a petición de monseñor Mariano Rossell y Arellano, se realizó una réplica en bronce por el arquitecto Juan José Urruela, la cual peregrinó por todo el país en una cruzada contra el comunismo. Actualmente se encuentra en la Catedral Metropolitana.

La devoción a la consagrada imagen del Cristo Negro de Esquipulas atribuye varios milagros y testimonios de fe entre los devotos. (Foto Prensa Libre: Byron Rivera Baiza)

Los agradecimientos y penitencias al Señor de Esquipulas

En la pared, al lado de una imagen religiosa, se observan pequeñas placas de metal en las que se leen frases como: “En agradecimiento al Cristo de Esquipulas por el favor recibido” o “Eterna gratitud a san Judas Tadeo por el milagro concedido”, además del nombre de la familia que dedica la placa y la fecha. A estas muestras se les conoce como exvotos.

“La palabra exvoto lleva en sí el significado de la intención del objeto que se dona a un santo por voto ofrecido como señal y un recuerdo de un beneficio recibido. Es decir que, cuando se encarga al artesano y luego es colocado en el altar del santo correspondiente, es porque el oferente ya ha recibido la gracia de su petición”, refiere Josefina Alonso de Rodríguez en el documento El exvoto y el arte de la platería en Guatemala.

Se considera que también existieron los exvotos en el Antiguo Egipto y entre la cultura maya, pero adoptaron una nueva forma en la era cristiana, durante la Edad Media, sobre todo en la etapa final del estilo gótico, con la proliferación de imágenes inspiradas en la vida de los santos. Con este impulso llegaron a Guatemala, en donde los fieles les imprimieron sus propias características, en consonancia con sus necesidades de protección frente a elementos sociales y naturales adversos.

La Caravana del Zorro agrupa a miles de motoristas en la ciudad de Guatemala para dirigirse a la Basílica de Esquipulas y mostrar su fervor hacia el Cristo Negro como una muestra de veneración y gratitud. (Foto Prensa Libre: Esbin García)

En la basílica de Esquipulas, en los pasillos que conducen al altar del Cristo Negro, se pueden observar en las paredes marcos de metal que contienen varios exvotos en forma de figuras humanas, brazos o piernas, que representan la parte del cuerpo que fue sanada. También hay corazones o placas que narran cómo fue concedido el milagro.

De acuerdo con el historiador Aníbal Chajón, los primeros exvotos al Cristo Negro documentados datan de 1603. A diferencia de las plaquitas actuales, estos consistían en listones de colores que los devotos colocaban de una mano a otra de la imagen. Lo importante era que el trozo de tela tocara la imagen, ya que esta se encontraba en la iglesia parroquial Santiago —el templo original de Esquipulas— y los feligreses podían acceder más fácilmente a ella.

Cada vez son menos las personas que llevan exvotos al Cristo Negro, pero expresan su agradecimiento de otras formas. Algunas han optado por realizar actos de caridad o de ayuda al prójimo, como llevar abrigo o comida en la época de fin de año, o ayudar a un vecino o a alguien cercano cuando lo necesita.

Al templo también llegan devotos de rodillas en su peregrinación. Uno de los eventos anuales que se hacen cercano al día del Señor de Esquipulas es la Caravana del Zorro. Cada año desde 1961, la fe y la pasión por las motocicletas unen a miles de guatemaltecos en una nueva edición para realizar una peregrinación de poco más de 200 kilómetros.

La caravana fue declarada Patrimonio Cultural Intangible de la Nación en febrero del 2011 por el Gobierno de Guatemala. Esta tradición comenzó bajo la iniciativa de Rubén Villadeleón. Su hijo, Eddy Villadeleón, ha mantenido viva la tradición desde la muerte de su padre en 1986.


Una canción con historia

“He venido de tierras lejanas a adorar al Señor de Esquipulas”. Así comienza la canción que el maestro José Ernesto Monzón escribió en 1948 a la venerada imagen tallada por el escultor Quirio Cataño.

Las teclas de la marimba han dado vida a cada frase que escribió Monzón, y varias son las voces guatemaltecas que la han interpretado, pero la más recordada es la de Alicia Azurdia, quien fue conocida como la Alondra de América.

En un artículo publicado en Prensa Libre se describe que, de acuerdo con Brenda Monzón, hija del compositor guatemalteco, en 1958 Milagroso Señor de Esquipulas llegó a figurar entre las canciones latinoamericanas más escuchadas en la radio WRUL de Nueva York, junto a los temas Dios no lo quiera, cantado por Lucho Gatica, y Que seas feliz, por Libertad Lamarque.

En cada frase, la canción refleja el fervor del pueblo católico que cada 15 de enero se da cita en la basílica de Esquipulas, en Chiquimula, para venerar al Cristo Negro. A esa peregrinación acuden devotos de distintos países de la región.

En 1958, la canción fue la ganadora del III Festival Folclórico del Café, en Colombia. Rodolfo Augusto Tejeda fue el encargado de interpretar el tema junto a la marimba Maderas de mi Tierra.

También han nacido otras canciones dedicadas a la imagen milagrosa. Una de ellas es Bella imagen, milagrosa de Esquipulas, redentor. El libro Las rimas del peregrino, de Navarrete también hacen un consolidado de cantos, novenas y oraciones dedicadas a la imagen.


Oración al Señor de Esquipulas

Señor Jesús,
Cristo crucificado,
tierno y misericordioso Cristo Negro de Esquipulas,
postrado ante tu santa imagen,
elevo mi corazón con fe, esperanza y humildad.

Tú, que conoces mis sufrimientos,
que ves mi dolor y cargas mis preocupaciones,
te pido que recibas mis súplicas
y tengas compasión de este pobre pecador.

Señor, en el madero de la cruz,
tus brazos están abiertos para abrazarnos con amor.
Toma mi vida, mis miedos y mi cansancio,
y dame la paz que solo tú puedes dar.

Oh, Cristo Negro,
que cargaste sobre ti el peso del pecado,
purifica mi corazón,
guía mis pasos por el camino recto
y ayúdame a llevar mi cruz cada día.

 La imagen del Señor de Esquipulas convoca cada año a miles de peregrinos y simboliza una tradición que combina historia, identidad y prácticas devocionales que se mantienen vigentes por más de cuatro siglos.  

Escenario

Señor de Esquipulas: Cuándo y cómo se venera en Guatemala al Cristo Negro y cuáles son los cantos que le dedican

La imagen del Señor de Esquipulas convoca cada año a miles de peregrinos y simboliza una tradición que combina historia, identidad y prácticas devocionales que se mantienen vigentes por más de cuatro siglos.

El Cristo Negro de Esquipulas es venerado por fieles devotos de toda Centroamérica y regiones de México. (Foto Prensa Libre: Byron Rivera Baiza)

El Cristo Negro de Esquipulas es venerado por fieles devotos de toda Centroamérica y regiones de México. (Foto Prensa Libre: Byron Rivera Baiza)

La escultura del Señor de Esquipulas representa, para muchos guatemaltecos y centroamericanos, una figura sagrada de protección y expresión de identidad racial, fusión y sincretismo entre la cultura prehispánica y el cristianismo. El día del Cristo de Esquipulas es el 15 de enero.

La imagen del Cristo Negro, elaborada por Quirio Cataño en 1594 para los pobladores chortís de Esquipulas, en Chiquimula, es la que se venera en la basílica de esa localidad. Sin embargo, la devoción ha ido aumentando con el tiempo, tanto dentro como fuera del país.

Entre los antecedentes históricos, la Basílica Menor del Señor de Esquipulas fue edificada a instancias del primer arzobispo de Guatemala, fray Pedro Pardo de Figueroa, a solicitud de los pobladores, quienes aportaron los fondos para la construcción mediante los ingresos obtenidos de la siembra de algodón, en el lugar en que fue edificado el templo (1758).

El bachiller sacerdote Domingo Juarros escribió su Compendio de la historia de la ciudad de Guatemala hacia el año 1800, donde se refiere a que «a la orilla de este pueblo está el célebre santuario del Señor de Esquipulas, templo de los más capaces, hermosos y bien dispuestos del reino; es de tres naves y en sus cuatro ángulos se levantan cuatro vistosas torres sumamente elevadas».

La basílica de Esquipulas es lugar de adoración de la imagen del Cristo Negro. La construcción se dedicó en señal de gratitud por parte del arzobispo Pardo de Figueroa, ya que fue curado milagrosamente de una enfermedad en 1737, según datos del Ministerio de Cultura.

El antropólogo e historiador Carlos Navarrete —reconocido como una autoridad en el estudio de esta imagen— señala, en un artículo, que en México y Centroamérica existen aproximadamente 50 lugares con capillas, ermitas, iglesias parroquiales y santuarios donde se practica el culto al Cristo Negro.

Una de las réplicas más antiguas es la que se encuentra en la rectoría del Carmen, en la zona 1 de la capital guatemalteca, y que data de 1701, explica el cronista de la ciudad Miguel Álvarez.

Uno de los antecedentes de la fiesta dedicada al Señor de Esquipulas es en Moroleón, Guanajuato, México, de 1806. En Querétaro se celebran danzas en honor a la imagen. En Costa Rica, la veneración al Cristo Negro es una de las festividades más esperadas, dice Álvarez.

En 1953, a petición de monseñor Mariano Rossell y Arellano, se realizó una réplica en bronce por el arquitecto Juan José Urruela, la cual peregrinó por todo el país en una cruzada contra el comunismo. Actualmente se encuentra en la Catedral Metropolitana.

La devoción a la consagrada imagen del Cristo Negro de Esquipulas atribuye varios milagros y testimonios de fe entre los devotos. (Foto Prensa Libre: Byron Rivera Baiza)

Los agradecimientos y penitencias al Señor de Esquipulas

En la pared, al lado de una imagen religiosa, se observan pequeñas placas de metal en las que se leen frases como: “En agradecimiento al Cristo de Esquipulas por el favor recibido” o “Eterna gratitud a san Judas Tadeo por el milagro concedido”, además del nombre de la familia que dedica la placa y la fecha. A estas muestras se les conoce como exvotos.

“La palabra exvoto lleva en sí el significado de la intención del objeto que se dona a un santo por voto ofrecido como señal y un recuerdo de un beneficio recibido. Es decir que, cuando se encarga al artesano y luego es colocado en el altar del santo correspondiente, es porque el oferente ya ha recibido la gracia de su petición”, refiere Josefina Alonso de Rodríguez en el documento El exvoto y el arte de la platería en Guatemala.

Se considera que también existieron los exvotos en el Antiguo Egipto y entre la cultura maya, pero adoptaron una nueva forma en la era cristiana, durante la Edad Media, sobre todo en la etapa final del estilo gótico, con la proliferación de imágenes inspiradas en la vida de los santos. Con este impulso llegaron a Guatemala, en donde los fieles les imprimieron sus propias características, en consonancia con sus necesidades de protección frente a elementos sociales y naturales adversos.

La Caravana del Zorro agrupa a miles de motoristas en la ciudad de Guatemala para dirigirse a la Basílica de Esquipulas y mostrar su fervor hacia el Cristo Negro como una muestra de veneración y gratitud. (Foto Prensa Libre: Esbin García)

En la basílica de Esquipulas, en los pasillos que conducen al altar del Cristo Negro, se pueden observar en las paredes marcos de metal que contienen varios exvotos en forma de figuras humanas, brazos o piernas, que representan la parte del cuerpo que fue sanada. También hay corazones o placas que narran cómo fue concedido el milagro.

De acuerdo con el historiador Aníbal Chajón, los primeros exvotos al Cristo Negro documentados datan de 1603. A diferencia de las plaquitas actuales, estos consistían en listones de colores que los devotos colocaban de una mano a otra de la imagen. Lo importante era que el trozo de tela tocara la imagen, ya que esta se encontraba en la iglesia parroquial Santiago —el templo original de Esquipulas— y los feligreses podían acceder más fácilmente a ella.

Cada vez son menos las personas que llevan exvotos al Cristo Negro, pero expresan su agradecimiento de otras formas. Algunas han optado por realizar actos de caridad o de ayuda al prójimo, como llevar abrigo o comida en la época de fin de año, o ayudar a un vecino o a alguien cercano cuando lo necesita.

Al templo también llegan devotos de rodillas en su peregrinación. Uno de los eventos anuales que se hacen cercano al día del Señor de Esquipulas es la Caravana del Zorro. Cada año desde 1961, la fe y la pasión por las motocicletas unen a miles de guatemaltecos en una nueva edición para realizar una peregrinación de poco más de 200 kilómetros.

La caravana fue declarada Patrimonio Cultural Intangible de la Nación en febrero del 2011 por el Gobierno de Guatemala. Esta tradición comenzó bajo la iniciativa de Rubén Villadeleón. Su hijo, Eddy Villadeleón, ha mantenido viva la tradición desde la muerte de su padre en 1986.


Una canción con historia

“He venido de tierras lejanas a adorar al Señor de Esquipulas”. Así comienza la canción que el maestro José Ernesto Monzón escribió en 1948 a la venerada imagen tallada por el escultor Quirio Cataño.

Las teclas de la marimba han dado vida a cada frase que escribió Monzón, y varias son las voces guatemaltecas que la han interpretado, pero la más recordada es la de Alicia Azurdia, quien fue conocida como la Alondra de América.

En un artículo publicado en Prensa Libre se describe que, de acuerdo con Brenda Monzón, hija del compositor guatemalteco, en 1958 Milagroso Señor de Esquipulas llegó a figurar entre las canciones latinoamericanas más escuchadas en la radio WRUL de Nueva York, junto a los temas Dios no lo quiera, cantado por Lucho Gatica, y Que seas feliz, por Libertad Lamarque.

En cada frase, la canción refleja el fervor del pueblo católico que cada 15 de enero se da cita en la basílica de Esquipulas, en Chiquimula, para venerar al Cristo Negro. A esa peregrinación acuden devotos de distintos países de la región.

En 1958, la canción fue la ganadora del III Festival Folclórico del Café, en Colombia. Rodolfo Augusto Tejeda fue el encargado de interpretar el tema junto a la marimba Maderas de mi Tierra.

También han nacido otras canciones dedicadas a la imagen milagrosa. Una de ellas es Bella imagen, milagrosa de Esquipulas, redentor. El libro Las rimas del peregrino, de Navarrete también hacen un consolidado de cantos, novenas y oraciones dedicadas a la imagen.


Oración al Señor de Esquipulas

Señor Jesús,
Cristo crucificado,
tierno y misericordioso Cristo Negro de Esquipulas,
postrado ante tu santa imagen,
elevo mi corazón con fe, esperanza y humildad.

Tú, que conoces mis sufrimientos,
que ves mi dolor y cargas mis preocupaciones,
te pido que recibas mis súplicas
y tengas compasión de este pobre pecador.

Señor, en el madero de la cruz,
tus brazos están abiertos para abrazarnos con amor.
Toma mi vida, mis miedos y mi cansancio,
y dame la paz que solo tú puedes dar.

Oh, Cristo Negro,
que cargaste sobre ti el peso del pecado,
purifica mi corazón,
guía mis pasos por el camino recto
y ayúdame a llevar mi cruz cada día.

ESCRITO POR:

Ingrid Reyes

Periodista de Prensa Libre especializada en periodismo de bienestar y cultura, con 18 años de experiencia. Premio Periodista Cultural 2023 por el Seminario de Cultura Mexicana y premio ESET región centroamericana al Periodismo en Seguridad Informática 2021.

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