Recomiendan impulso de la energía nuclear en Guatemala como opción de nuevas tecnologías de generación eléctrica
Aunque el gobierno no prevé adoptar la energía nuclear en el corto plazo, se impulsará la formación técnica y el análisis de una propuesta del marco legal, con apoyo de organización internacional. Especialistas señalan beneficios pero también advierten sobre costos, riesgos y falta de experiencia.
Según autoridades del MEM el país prepararse para adoptar a futuro diversas tecnología y recursos de generación de electricidad, entre estos la energía nuclear. (Foto, Prensa Libre: foto ilustrativa Shutterstock).
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El gobierno tiene previsto continuar con la diversificación de la matriz energética, que incluye la contratación de generación renovable y de gas natural, mediante importaciones marítimas y terrestres, además de la producción nacional, según explicó el ministro de Energía y Minas, Víctor Hugo Ventura.
Actualmente, se desarrolla la licitación PEG 5, la quinta para contratos de largo plazo con base en el Plan de Expansión de Generación, que busca el suministro de 1,450 megavatios con contratos de hasta 15 años. En este proceso se prevé recibir ofertas en febrero y adjudicar en abril. Según las autoridades, la idea es al menos la mitad —unos 700 megavatios— provendría de generación con gas natural, y el resto, de otras tecnologías y recursos. El gas natural se ha mencionado como un recurso de transmisión de la matriz de generación.
Sin embargo, según el MEM y otros actores del sector, el país también debe prepararse para implementar opciones como el almacenamiento de energía mediante baterías u otros mecanismos, así como para otras tecnologías.
Energía nuclear
Al mencionar la necesidad del país de impulsar la adopción de otras tecnologías, ahora se empezó a hablar de la energía nuclear.
Tanto en el Plan de Expansión Indicativo del Sistema de Generación 2026-2050 (PEIG 2026-2050), lanzado el 13 de enero, como en el discurso del viceministro de Energía, Juan Fernando Castro, se mencionó la energía nuclear.
Guatemala debe comenzar a integrar en la educación formal y técnica los temas de energía nuclear, hidrógeno verde, energía mareomotriz y biocombustibles, con el fin de preparar talento humano especializado en tecnologías emergentes, determinantes en la transición energética global, dice una de las recomendaciones estratégicas del plan.
El documento señala que dicho plan busca garantizar un suministro eléctrico seguro, competitivo y sostenible, y no solo aumentar la capacidad de generación, sino transformar el sistema eléctrico hacia un modelo más seguro, resiliente, diversificado e inclusivo.
Dentro de las recomendaciones estratégicas hacia el 2050, se incluye el impulso de tecnologías como la nuclear modular, baterías e hidrógeno, añadieron las autoridades del MEM, en la conferencia.
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Castro detalló que los escenarios se modelan con software de programación dinámica, que combina plantas existentes y candidatas. “Entre las plantas candidatas en este tipo de proyecto se modela con energía geotérmica, energía hidráulica, solar, eólica y ahora está apareciendo en el mercado la energía nuclear”, dijo el funcionario.
Además, explicó que una novedad es el uso del torio, abundante en la corteza terrestre. Mediante un proceso, se convierte en uranio 232, útil en plantas de baja presión. A diferencia del uranio 235, usado en plantas convencionales de alta presión, el torio genera menos residuos, estos no pueden utilizarse con fines bélicos, y su atenuación toma alrededor de 5 mil años.
Según explicaciones técnicas, el torio es un metal radiactivo, de aspecto blanco plateado. A diferencia del uranio, sus reactores son compactos, evitan riesgos de fusión, no requieren agua para enfriamiento y producen mínimos residuos radiactivos.
Castro agregó que las plantas con torio pueden alcanzar eficiencias del 45% al 50%, frente al 33%-35% de las plantas nucleares convencionales. También señaló que organismos internacionales consideran la energía nuclear como fuente renovable. “Y en su momento entrará en Guatemala, de eso que no quepa la menor duda”, aseguró, y recordó que El Salvador ya tiene proyectos avanzados, aunque no estarán operativos antes de 10 años.
Ventura, por su parte, enfatizó que la energía nuclear es una opción limpia, sin emisiones de gases de efecto invernadero, y dio a conocer que una delegación del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) llegará a finales de mes, y que uno de los objetivos es iniciar la formación de cuadros especializados y avanzar en una propuesta legislativa.
Aunque expuso que no se contempla una decisión en las próximas dos décadas, el ministro afirmó que el país debe prepararse para ello.
Consultado el ministro acerca de que Guatemala habría firmado un supuesto acuerdo de cooperación de energía nuclear con Rusia, Ventura dijo que en el actual gobierno no ha existido un acuerdo como ese. Agregó que por cuestión de lejanía o distancia la relación energética con Rusia es inexistente. E indicó que en los registros del Ministerio de Energía no tienen información al respecto, por lo que no tienen ningún antecedente, aunque refirió que pudieran haber sido conversaciones no oficiales en el gobierno anterior.
¿Qué tan viable es la energía nuclear en Guatemala?
En términos estrictos la energía nuclear es no renovable ya que los isótopos radiactivos van perdiendo su capacidad con el tiempo, sin embargo, al considerar que su vida útil es bastante larga y la abundancia que existe del uranio en la corteza terrestre, alguien podría promoverla como un recurso renovable, pero a su criterio no es así, explica el consultor Jorge García Chiu, exviceministro de Energía. Aunque refirió que se le considera una energía limpia y con pocas emisiones contaminantes.
Respecto a la posibilidad de generación o uso Guatemala, García expuso que en los lineamientos de política energética del MEM divulgados en el 2007 se mencionaba como una de las posibilidades para el país por sus ventajas, en especial porque se puede producir una potencia alta como energía firme disponible todo el tiempo, por las bajas emisiones de gases de efecto invernadero y porque el uranio es abundante en la corteza terrestre.
Coincidió con Ventura en que su implementación requeriría al menos 20 años y acompañamiento del OIEA. Sin embargo, García opinó que aún no es momento de impulsarla, por los riesgos que implica una planta nuclear en un país pequeño como Guatemala.
Consideró que, a futuro, podrían evaluarse plantas modulares de menos de 1 megavatio, para uso industrial controlado. Mientras tanto, señaló que el país tiene gran potencial renovable, en especial en energía solar, hidroeléctrica y geotérmica, y que se debe promover la participación de las comunidades en los proyectos.
La Asociación de Generadores con Energía Renovable (Ager) comparte la visión de que la energía nuclear no es renovable, aunque no genera emisiones de CO₂. Su presidente, Alfonso González, subrayó la necesidad de revisar la legislación para el manejo de residuos radiactivos y consideró que antes se debe desarrollar la capacidad técnica nacional.
Ager indicó que Guatemala aún tiene amplio potencial renovable sin explotar, especialmente en geotermia, lo cual podría desplazar combustibles importados, y que el análisis nuclear debe verse como un proyecto a largo plazo.
En medios especializados se señala que la energía nuclear se genera mediante la fisión del núcleo de átomos pesados como el uranio o el plutonio, cuyo calor produce vapor para generar electricidad.
En 2023, El Salvador anunció su intención de generar energía nuclear con torio, con apoyo de EE. UU. y el OIEA, y proyecta su primer reactor para 2030. China, por su parte, prevé operar una planta nuclear con torio en 2029, con capacidad de 10 megavatios.
Incluye información de El Mundo de El Salvador, el Economista.es, www.epre.gov.ar, y www.eve.eus
Aunque el gobierno no prevé adoptar la energía nuclear en el corto plazo, se impulsará la formación técnica y el análisis de una propuesta del marco legal, con apoyo de organización internacional. Especialistas señalan beneficios pero también advierten sobre costos, riesgos y falta de experiencia.
Recomiendan impulso de la energía nuclear en Guatemala como opción de nuevas tecnologías de generación eléctrica
Aunque el gobierno no prevé adoptar la energía nuclear en el corto plazo, se impulsará la formación técnica y el análisis de una propuesta del marco legal, con apoyo de organización internacional. Especialistas señalan beneficios pero también advierten sobre costos, riesgos y falta de experiencia.
Según autoridades del MEM el país prepararse para adoptar a futuro diversas tecnología y recursos de generación de electricidad, entre estos la energía nuclear. (Foto, Prensa Libre: foto ilustrativa Shutterstock).
El gobierno tiene previsto continuar con la diversificación de la matriz energética, que incluye la contratación de generación renovable y de gas natural, mediante importaciones marítimas y terrestres, además de la producción nacional, según explicó el ministro de Energía y Minas, Víctor Hugo Ventura.
Actualmente, se desarrolla la licitación PEG 5, la quinta para contratos de largo plazo con base en el Plan de Expansión de Generación, que busca el suministro de 1,450 megavatios con contratos de hasta 15 años. En este proceso se prevé recibir ofertas en febrero y adjudicar en abril. Según las autoridades, la idea es al menos la mitad —unos 700 megavatios— provendría de generación con gas natural, y el resto, de otras tecnologías y recursos. El gas natural se ha mencionado como un recurso de transmisión de la matriz de generación.
Sin embargo, según el MEM y otros actores del sector, el país también debe prepararse para implementar opciones como el almacenamiento de energía mediante baterías u otros mecanismos, así como para otras tecnologías.
Energía nuclear
Al mencionar la necesidad del país de impulsar la adopción de otras tecnologías, ahora se empezó a hablar de la energía nuclear.
Tanto en el Plan de Expansión Indicativo del Sistema de Generación 2026-2050 (PEIG 2026-2050), lanzado el 13 de enero, como en el discurso del viceministro de Energía, Juan Fernando Castro, se mencionó la energía nuclear.
Guatemala debe comenzar a integrar en la educación formal y técnica los temas de energía nuclear, hidrógeno verde, energía mareomotriz y biocombustibles, con el fin de preparar talento humano especializado en tecnologías emergentes, determinantes en la transición energética global, dice una de las recomendaciones estratégicas del plan.
El documento señala que dicho plan busca garantizar un suministro eléctrico seguro, competitivo y sostenible, y no solo aumentar la capacidad de generación, sino transformar el sistema eléctrico hacia un modelo más seguro, resiliente, diversificado e inclusivo.
Dentro de las recomendaciones estratégicas hacia el 2050, se incluye el impulso de tecnologías como la nuclear modular, baterías e hidrógeno, añadieron las autoridades del MEM, en la conferencia.
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Castro detalló que los escenarios se modelan con software de programación dinámica, que combina plantas existentes y candidatas. “Entre las plantas candidatas en este tipo de proyecto se modela con energía geotérmica, energía hidráulica, solar, eólica y ahora está apareciendo en el mercado la energía nuclear”, dijo el funcionario.
Además, explicó que una novedad es el uso del torio, abundante en la corteza terrestre. Mediante un proceso, se convierte en uranio 232, útil en plantas de baja presión. A diferencia del uranio 235, usado en plantas convencionales de alta presión, el torio genera menos residuos, estos no pueden utilizarse con fines bélicos, y su atenuación toma alrededor de 5 mil años.
Según explicaciones técnicas, el torio es un metal radiactivo, de aspecto blanco plateado. A diferencia del uranio, sus reactores son compactos, evitan riesgos de fusión, no requieren agua para enfriamiento y producen mínimos residuos radiactivos.
Castro agregó que las plantas con torio pueden alcanzar eficiencias del 45% al 50%, frente al 33%-35% de las plantas nucleares convencionales. También señaló que organismos internacionales consideran la energía nuclear como fuente renovable. “Y en su momento entrará en Guatemala, de eso que no quepa la menor duda”, aseguró, y recordó que El Salvador ya tiene proyectos avanzados, aunque no estarán operativos antes de 10 años.
Ventura, por su parte, enfatizó que la energía nuclear es una opción limpia, sin emisiones de gases de efecto invernadero, y dio a conocer que una delegación del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) llegará a finales de mes, y que uno de los objetivos es iniciar la formación de cuadros especializados y avanzar en una propuesta legislativa.
Aunque expuso que no se contempla una decisión en las próximas dos décadas, el ministro afirmó que el país debe prepararse para ello.
Consultado el ministro acerca de que Guatemala habría firmado un supuesto acuerdo de cooperación de energía nuclear con Rusia, Ventura dijo que en el actual gobierno no ha existido un acuerdo como ese. Agregó que por cuestión de lejanía o distancia la relación energética con Rusia es inexistente. E indicó que en los registros del Ministerio de Energía no tienen información al respecto, por lo que no tienen ningún antecedente, aunque refirió que pudieran haber sido conversaciones no oficiales en el gobierno anterior.
¿Qué tan viable es la energía nuclear en Guatemala?
En términos estrictos la energía nuclear es no renovable ya que los isótopos radiactivos van perdiendo su capacidad con el tiempo, sin embargo, al considerar que su vida útil es bastante larga y la abundancia que existe del uranio en la corteza terrestre, alguien podría promoverla como un recurso renovable, pero a su criterio no es así, explica el consultor Jorge García Chiu, exviceministro de Energía. Aunque refirió que se le considera una energía limpia y con pocas emisiones contaminantes.
Respecto a la posibilidad de generación o uso Guatemala, García expuso que en los lineamientos de política energética del MEM divulgados en el 2007 se mencionaba como una de las posibilidades para el país por sus ventajas, en especial porque se puede producir una potencia alta como energía firme disponible todo el tiempo, por las bajas emisiones de gases de efecto invernadero y porque el uranio es abundante en la corteza terrestre.
Coincidió con Ventura en que su implementación requeriría al menos 20 años y acompañamiento del OIEA. Sin embargo, García opinó que aún no es momento de impulsarla, por los riesgos que implica una planta nuclear en un país pequeño como Guatemala.
Consideró que, a futuro, podrían evaluarse plantas modulares de menos de 1 megavatio, para uso industrial controlado. Mientras tanto, señaló que el país tiene gran potencial renovable, en especial en energía solar, hidroeléctrica y geotérmica, y que se debe promover la participación de las comunidades en los proyectos.
La Asociación de Generadores con Energía Renovable (Ager) comparte la visión de que la energía nuclear no es renovable, aunque no genera emisiones de CO₂. Su presidente, Alfonso González, subrayó la necesidad de revisar la legislación para el manejo de residuos radiactivos y consideró que antes se debe desarrollar la capacidad técnica nacional.
Ager indicó que Guatemala aún tiene amplio potencial renovable sin explotar, especialmente en geotermia, lo cual podría desplazar combustibles importados, y que el análisis nuclear debe verse como un proyecto a largo plazo.
En medios especializados se señala que la energía nuclear se genera mediante la fisión del núcleo de átomos pesados como el uranio o el plutonio, cuyo calor produce vapor para generar electricidad.
En 2023, El Salvador anunció su intención de generar energía nuclear con torio, con apoyo de EE. UU. y el OIEA, y proyecta su primer reactor para 2030. China, por su parte, prevé operar una planta nuclear con torio en 2029, con capacidad de 10 megavatios.
Incluye información de El Mundo de El Salvador, el Economista.es, www.epre.gov.ar, y www.eve.eus
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