La ONG estadounidense ProPublica ha revelado que Umar Kremlev, un empresario ruso de 43 años cercano a las fuerzas de seguridad, pagó cientos de miles de dólares en la boda de Donald Trump Jr., hijo del presidente estadounidense, en pasado mayo, y que en el evento también estuvo invitado otro contratista del Ministerio de Defensa ruso, Alexánder Lagutin. Solo una foto de una invitada atestigua de refilón su presencia en las nupcias apenas unos días después de que ambos acompañaran a Vladímir Putin a un viaje a China.
El empresario acompañó a Putin en su reciente viaje a China, controla el sistema de pagos de las apuestas en el país y preside la opaca Asociación Internacional de Boxeo, suspendida por el COI
La ONG estadounidense ProPublica ha revelado que Umar Kremliov, un empresario ruso de 43 años cercano a las fuerzas de seguridad, pagó cientos de miles de dólares en la boda de Donald Trump Jr, hijo del presidente estadounidense, el pasado mayo, y que en el evento también estuvo invitado otro contratista del Ministerio de Defensa ruso, Alexánder Lagutin. Solo una foto de una invitada atestigua de refilón su presencia en las nupcias apenas unos días después de que ambos acompañaran a Vladímir Putin a un viaje a China.
“El Sr. Kremliov y el Sr. Trump Jr. mantienen una relación de amistad”, ha dicho en un comunicado el servicio de prensa del empresario ruso después de que la noticia saliera a la luz. “Se conocieron un par de años antes” y “Kremliov nunca ha hablado de política con sus amigos y conocidos estadounidenses”, agrega el texto.
La esposa de Trump Jr., Bettina Trump, ha publicado en Instagram que solo se trató de “un regalo de bodas” y el dinero del empresario ruso no financió el evento. “Es una pena que un gesto tan personal y alegre pueda ser interpretado como algo político o siniestro simplemente por quién lo hizo o de dónde viene”, ha lamentado.
En 2019, este empresario cambió su apellido Lutfulloyev a Kremliov. Ya para entonces acumulaba en su expediente dos condenas por agresión y extorsión. Tras abandonar el boxeo profesional a los 19 años, comenzó su carrera como promotor de este deporte en la década de 2010, en la que también entró en la banda de motociclistas Los Lobos Nocturnos en 2013. Justo un año después, en 2014, este grupo, siguiendo órdenes de las fuerzas de seguridad rusas, irrumpiría en la península ucrania de Crimea junto a militares rusos sin insignias para forzar su anexión por Moscú bajo la apariencia de un movimiento civil.
Umar Kremliov es secretario general de la Federación de Boxeo rusa desde el año 2017, cargo al que accedió con el apoyo de las fuerzas de seguridad de Putin, y presidente de la Asociación Internacional de Boxeo desde el 2020. Tras llegar al cargo, firmó un multimillonario contrato de patrocinio con Gazprom, el monopolio gasista del Kremlin con el que Putin extendió su poder blando sobre Europa en las últimas décadas.
Tres años después, en 2023, el Comité Olímpico Internacional (COI) suspendió a la asociación de boxeo por “no explicar de forma creíble sus fuentes de financiación ni revelar su estructura completa”. Con la vuelta de Trump al poder en enero de 2025, Kremliov vio una ventana de oportunidad para presionar al COI de cara a los Juegos Olímpicos de Los Ángeles de 2028.
La federación rusa de boxeo recibió una lluvia de dinero bajo su mandato desde el sector de las apuestas, negocio que el mecenas de la boda de Trump Jr. ha monopolizado gracias a Putin. El presidente ruso firmó un decreto en 2021 que establecía que la empresa TSUPIS, propiedad de Kremliov, sería el único operador de apuestas con la excusa de la lucha contra el fraude. Un año antes, este empresario se había hecho con tres grandes casas rusas, Fonbet, Liga Staovk y Pari, con apoyo del banquero y aliado de Putin Andréi Kostin, dueño de VTB, entidad que financia muchos de los proyectos en la sombra del Kremlin. Con el control del TSUPIS, el resto de firmas de apuestas debían pasar por su aro.
Otro de los negocios de Kremliov es la cadena de concesionarios de coches Rolf, entregada por el Kremlin a sus manos tras confiscársela al exdiputado Serguéi Petrov. Este empresario cometió el ‘error’ de votar contra algunas leyes del Kremlin, incluidas las que dotaban de más poder a las agencias de seguridad y prohibían a las organizaciones que recibiesen fondos de Estados Unidos.
Feed MRSS-S Noticias
