La autora presenta “Lágrimas por oro”, una novela que retrata las cicatrices invisibles de la violencia de género desde la mirada de la infancia
La escritora Mirian Medina Gervacio irrumpe en el panorama literario con una obra tan dura como necesaria. Nacida en la República Dominicana, con nacionalidad española tras una década de residencia en España y afincada actualmente en Savona (Italia), la autora debuta con “Lágrimas por oro”, una novela social que pone el foco en una realidad que sigue afectando a miles de familias: la violencia de género y sus consecuencias emocionales en el núcleo familiar, especialmente en los hijos.
Desde una narrativa directa, sensible y profundamente humana, Medina Gervacio construye una historia que no busca el sensacionalismo, sino la conciencia. Su escritura nace de la necesidad de hablar de aquello que muchas veces se calla, de mostrar el daño invisible que deja la violencia cotidiana cuando se normaliza dentro del hogar. La autora comenzó a escribir en 2016 y este primer libro marca un paso firme en su compromiso con la literatura como herramienta de reflexión social.
La infancia como testigo del dolor
El eje narrativo de Lágrimas por oro se sostiene sobre la voz de Felicia, una niña de once años que relata con crudeza y honestidad la violencia física y psicológica que sufre su madre, Catalina, a manos de Edward, el padre de familia. A través de los ojos de la niña, el lector se enfrenta a una realidad desgarradora: la de quienes aman a sus padres, pero viven atrapados en el miedo, la impotencia y la culpa.
Felicia no es una observadora pasiva. Su corta edad no le impide intentar proteger a su madre, incluso tomando decisiones que ponen en riesgo su propia vida. Catalina, por su parte, representa a muchas mujeres que, aun viviendo rodeadas de comodidades materiales, permanecen atrapadas en relaciones abusivas con la esperanza de un cambio que nunca llega. Edward encarna el perfil del agresor: un hombre poderoso, machista y violento que confunde el control con autoridad.
La novela no ofrece respuestas fáciles ni finales complacientes. Su fuerza reside precisamente en mostrar las consecuencias emocionales del maltrato, el impacto psicológico en los hijos y la normalización del dolor cuando el silencio se convierte en costumbre.
Una novela social que interpela al lector
Uno de los grandes valores de esta obra es su capacidad para generar identificación y reflexión. No se trata solo de una historia triste, sino de un relato que invita a mirar de frente una problemática social persistente. La autora logra que el lector comprenda cómo la violencia de género, el feminicidio y el uxoricidio no afectan únicamente a la víctima directa, sino que dejan una huella profunda en toda la familia.
Las primeras opiniones coinciden en destacar el alto impacto emocional del libro. Muchos lectores reconocen haberse conmovido hasta las lágrimas y señalan que se trata de una lectura necesaria, especialmente para padres y madres. Otros afirman que la intensidad del relato les hizo preguntarse si se trataba de hechos reales, lo que evidencia la fuerza con la que está construida la narración. Estas opiniones refuerzan el valor testimonial de la novela y su capacidad para remover conciencias.
Para quienes se plantean publicar un libro con una clara vocación social, “Lágrimas por oro” demuestra que la literatura comprometida sigue teniendo un lugar relevante y necesario en el panorama actual. También es un ejemplo de cómo publicar un libro puede ir más allá de un objetivo personal para convertirse en un acto de responsabilidad colectiva.
Letrame Grupo Editorial, compromiso con las historias que importan
La publicación de esta obra con Letrame Grupo Editorial refuerza la línea de la editorial de apoyar voces nuevas que apuestan por contenidos con impacto humano y social. Letrame acompaña a autores que desean transformar su experiencia y su sensibilidad en relatos que aporten valor al debate público y al crecimiento cultural.
El trabajo conjunto entre autora y editorial ha permitido que esta primera publicación llegue al mercado con una identidad clara y un mensaje firme. Para Mirian Medina Gervacio, este debut no es un punto final, sino el inicio de un camino literario que ya tiene continuidad, ya que la autora se encuentra finalizando una nueva obra.
“Lágrimas por oro” no busca cifras ni éxitos inmediatos. Su objetivo es llegar a las personas adecuadas, generar conciencia y abrir conversaciones necesarias. Una novela que duele, pero que también ilumina, y que confirma que la literatura sigue siendo una poderosa herramienta para nombrar lo que muchos prefieren no ver.
