Inversión extranjera directa sigue creciendo en Guatemala

Criterio urbano

Inversión extranjera directa sigue creciendo en Guatemala

Ritmo podría ser más rápido, con infraestructura e incentivos puntuales.


Foto:

La semana pasada se publicaron las cifras más recientes de inversión extranjera directa (IED) 2025, en las que se mostró un crecimiento de 8.81% respecto del ingreso del 2024. Con US$1 mil 881.7 millones, Guatemala sigue consolidándose como un país cada vez más atractivo para la inversión.

Recordemos que la única forma de generar empleo es a través de más inversión. Esto requiere que nuestro país mejore sus condiciones estructurales para avanzar en una agenda de transformación productiva que puede fortalecerse mediante una mayor coordinación pública y privada.

El trabajo conjunto que el Ministerio de Economía, el Ministerio de Relaciones Exteriores, la Secretaría Privada de la Presidencia, Invest Guatemala, ProGuatemala y algunas cámaras tanto nacionales como binacionales están haciendo es importante, y hay que celebrarlo e impulsarlo más. Sin embargo, sabemos que no es suficiente mientras en el Ministerio de Comunicaciones, Infraestructura y Vivienda, por ejemplo, no se le dé el impulso necesario a la Dirección de Infraestructura de Proyectos Viales Prioritarios para atraer más IED en carreteras. Este debería ser uno de los enfoques más importantes de la Embajada de los Estados Unidos en Guatemala y de otras instituciones del denominado G-13, que podría transformar la forma de contratar infraestructura vial en el país —con proveedores internacionales— y pasar del anticuado y corrupto método de obra pública tradicional a la estructuración de contratos de largo plazo basados en indicadores de servicio.

Más inversión mejores oportunidades de empleo

Este es el tipo de cambios que realmente transformarían y llevaría la inversión extranjera directa a por lo menos 5% del PIB, como otros países de Latinoamérica, en vez de tener menos de 2% de IED; aunado a cambios legales como los que presenta la iniciativa 6630 ley para la promesa del empleo, conocida como Ley Promesa, que en materia de incentivos incluye exenciones del impuesto sobre la renta (ISR), IVA y aranceles para importación de maquinaria, además de subvenciones no reembolsables. Además, en áreas de apoyo presenta oportunidades de financiamiento para infraestructura productiva, certificaciones, tecnología, capacitación de talento humano y desarrollo de proveedores.

Guatemala necesita hacer de la inversión extranjera directa un motor de transformación social, capaz de generar más empleos, oportunidades de desarrollo y mejoras profundas en el impacto de prosperidad y desarrollo que el país tanto necesita.

Necesitamos como meta presidencial avanzar en el aumento de la inversión extranjera directa y llevarnos a una siguiente fase de competir por atraer los flujos como los que atraen Costa Rica, Chile, Panamá o República Dominicana. Esto implica llegar a por lo menos a US$3 mil 500 millones en los próximos tres años, que definitivamente tendría un impacto positivo en la forma en que el país aborda el tema de la inversión.

Hoy la inversión extranjera directa está creciendo en sectores estratégicos relacionados a actividades financieras (45.4%), comercio y reparación de vehículos (19.05%), industrias manufactureras (12.25%) e información y comunicaciones (9.9%); pero, en materia de construcción, la inversión extranjera directa es apenas 1.6% del total. Tenemos que ser capaces de mejorar la inversión extranjera en industrias manufactureras y construcción, porque eso va a detonar mayores oportunidades de empleo en el país. Dos leyes claves están pendientes de aprobación en el Congreso: la Ley del Sistema Portuario Nacional y la Ley Promesa, que puede llevarnos a esa siguiente etapa. Ánimo, que Guatemala No Se Detiene.

 Ritmo podría ser más rápido, con infraestructura e incentivos puntuales.  

Criterio urbano

Inversión extranjera directa sigue creciendo en Guatemala

Ritmo podría ser más rápido, con infraestructura e incentivos puntuales.

La semana pasada se publicaron las cifras más recientes de inversión extranjera directa (IED) 2025, en las que se mostró un crecimiento de 8.81% respecto del ingreso del 2024. Con US$1 mil 881.7 millones, Guatemala sigue consolidándose como un país cada vez más atractivo para la inversión.

Recordemos que la única forma de generar empleo es a través de más inversión. Esto requiere que nuestro país mejore sus condiciones estructurales para avanzar en una agenda de transformación productiva que puede fortalecerse mediante una mayor coordinación pública y privada.

El trabajo conjunto que el Ministerio de Economía, el Ministerio de Relaciones Exteriores, la Secretaría Privada de la Presidencia, Invest Guatemala, ProGuatemala y algunas cámaras tanto nacionales como binacionales están haciendo es importante, y hay que celebrarlo e impulsarlo más. Sin embargo, sabemos que no es suficiente mientras en el Ministerio de Comunicaciones, Infraestructura y Vivienda, por ejemplo, no se le dé el impulso necesario a la Dirección de Infraestructura de Proyectos Viales Prioritarios para atraer más IED en carreteras. Este debería ser uno de los enfoques más importantes de la Embajada de los Estados Unidos en Guatemala y de otras instituciones del denominado G-13, que podría transformar la forma de contratar infraestructura vial en el país —con proveedores internacionales— y pasar del anticuado y corrupto método de obra pública tradicional a la estructuración de contratos de largo plazo basados en indicadores de servicio.

Más inversión mejores oportunidades de empleo

Este es el tipo de cambios que realmente transformarían y llevaría la inversión extranjera directa a por lo menos 5% del PIB, como otros países de Latinoamérica, en vez de tener menos de 2% de IED; aunado a cambios legales como los que presenta la iniciativa 6630 ley para la promesa del empleo, conocida como Ley Promesa, que en materia de incentivos incluye exenciones del impuesto sobre la renta (ISR), IVA y aranceles para importación de maquinaria, además de subvenciones no reembolsables. Además, en áreas de apoyo presenta oportunidades de financiamiento para infraestructura productiva, certificaciones, tecnología, capacitación de talento humano y desarrollo de proveedores.

Guatemala necesita hacer de la inversión extranjera directa un motor de transformación social, capaz de generar más empleos, oportunidades de desarrollo y mejoras profundas en el impacto de prosperidad y desarrollo que el país tanto necesita.

Necesitamos como meta presidencial avanzar en el aumento de la inversión extranjera directa y llevarnos a una siguiente fase de competir por atraer los flujos como los que atraen Costa Rica, Chile, Panamá o República Dominicana. Esto implica llegar a por lo menos a US$3 mil 500 millones en los próximos tres años, que definitivamente tendría un impacto positivo en la forma en que el país aborda el tema de la inversión.

Hoy la inversión extranjera directa está creciendo en sectores estratégicos relacionados a actividades financieras (45.4%), comercio y reparación de vehículos (19.05%), industrias manufactureras (12.25%) e información y comunicaciones (9.9%); pero, en materia de construcción, la inversión extranjera directa es apenas 1.6% del total. Tenemos que ser capaces de mejorar la inversión extranjera en industrias manufactureras y construcción, porque eso va a detonar mayores oportunidades de empleo en el país. Dos leyes claves están pendientes de aprobación en el Congreso: la Ley del Sistema Portuario Nacional y la Ley Promesa, que puede llevarnos a esa siguiente etapa. Ánimo, que Guatemala No Se Detiene.

ESCRITO POR:

Juan Carlos Zapata

Director ejecutivo de Fundesa. Maestría en Gestión Pública y Liderazgo. Licenciatura en Administración de Empresas con especialización en Finanzas. Representante de diferentes mesas de trabajo del sector empresarial.

 Prensa Libre | Guatemala

Te puede interesar