
ciberseguridad
Hackers secuestran información del Incán, exigen dinero y afectan radioterapias de 194 pacientes con cáncer
Ciberdelincuentes bloquearon el sistema del Incán para planificar tratamientos de radioterapia. Los atacantes exigen dinero por la información, mientras el instituto activa un plan para atender a los pacientes.
Al momento del ataque había aproximadamente 194 pacientes bajo tratamiento de radioterapia, de estos según las autoridades del Incán, 5 o 10 podrían continuar su tratamiento en centros externos ya que necesitan no interrumpir su tratamiento. (Foto referencial: Hemeroteca PL)
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Un ataque cibernético contra el Instituto Nacional de Cancerología (Incán) encriptó el sistema utilizado para planificar los tratamientos de radioterapia y obligó a suspender temporalmente las sesiones de unos 194 pacientes, mientras técnicos y especialistas trabajan para restablecer la plataforma.
La Mariluna García, jefa del Departamento de Radioterapia del Incán, explicó que el incidente fue detectado cuando el personal intentó iniciar la programación de los tratamientos y encontró que el sistema no funcionaba correctamente. Posteriormente, identificaron un mensaje en el que se indicaba que la información había sido encriptada.
Los responsables del ataque dejaron instrucciones para ingresar mediante un enlace a la deep web y negociar la recuperación de la información.
¿Qué es un ataque de ransomware?
El ransomware, o secuestro de datos, es un tipo de programa malicioso que bloquea o encripta información de una computadora o sistema informático y posteriormente los ciberdelincuentes exigen un pago para intentar devolver el acceso a los archivos, según lo explica la Agencia de la Unión Europea para la Ciberseguridad (Enisa).
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Según una tesis de maestría titulada “anatomía del ransomware”, este ciberdelito se ha convertido en una de las principales amenazas de seguridad digital debido al impacto que puede generar el secuestro de información y al beneficio económico que representa para los grupos criminales que utilizan este tipo de ataques.
¿Qué información fue afectada?
García aclaró que el ataque no afectó el equipo con los que se realizan tratamientos, es decir los aceleradores utilizados para administrar la radioterapia, sino el sistema informático mediante el cual se planifica el tratamiento de cada paciente con cáncér.
La información encriptada incluye planes de tratamiento, dosis e imágenes utilizadas por los especialistas para determinar dónde, cómo y con qué intensidad debe administrarse la radiación.
Francisco Coma, asesor de Presidencia del Incán, explicó que antes de recibir radioterapia cada paciente debe pasar por un proceso de simulación y planificación. En esta etapa se establecen las dosis, la intensidad y otros parámetros necesarios para administrar el tratamiento de manera segura.
“Los aceleradores no llegaron a ser infectados”, indicó Coma.
El problema se encuentra en el sistema que debe enviar a los equipos la información previamente planificada. Por seguridad, el Incán determinó que ningún paciente será sometido a radioterapia mientras no pueda garantizar que las planificaciones sean correctas y que los sistemas funcionen de manera segura.
Unos 194 pacientes afectados
Al momento del ataque había aproximadamente 194 pacientes bajo tratamiento de radioterapia, según explicó en una conferencia de Prensa la jefa del Departamento de Radioterapia.
Debido a que las planificaciones quedaron encriptadas, el Incán deberá reconstruirlas antes de reanudar las sesiones. Las autoridades de la institución aseguraron que cuentan con el personal capacitado para realizar nuevamente este proceso y que trabaja con proveedores y especialistas de Estados Unidos, 24/7, para recuperar la operación de los sistemas.
Mientras esto ocurre, el Incán elaboró un plan de contingencia y revisó individualmente la situación de los pacientes para determinar quiénes pueden esperar a que se restablezca el sistema y quiénes necesitan continuar inmediatamente con la radioterapia.
Entre cinco y 10 pacientes podrían ser atendidos en otros centros
La doctora Vicky de Falla, presidenta del Incán, explicó que no todos los pacientes bajo tratamiento contra el cáncer serán trasladados a otros centros. La prioridad será aquellos cuya condición médica haga inconveniente interrumpir el tratamiento durante cinco o siete días.
García estimó que, de los 194, inicialmente podrían ser entre cinco y 10 pacientes quienes necesiten reiniciar sus sesiones antes que los demás y, por ello, sean atendidos temporalmente en instituciones externas.
De Falla aseguró que los pacientes que sean derivados a otros centros no tendrán que pagar el costo adicional generado por la tercerización. Según explicó, el Incán asumirá la diferencia entre lo que el paciente pagaría por el tratamiento en el instituto y el costo de la atención en el establecimiento al que sea referido.
Para los otros pacientes, los especialistas prevén reanudar las sesiones en el Incán y aplicar, cuando corresponda, una compensación de dosis por los días en que se interrumpió el tratamiento.
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García explicó que este procedimiento también se utiliza cuando una persona debe suspender temporalmente la radioterapia debido a una enfermedad, una emergencia u otra situación extraordinaria.
“Hay ciertas normas de compensación de dosis. Entonces, uno compensa con unos días, un día, dos, tres más de tratamiento, y se compensa la dosis de estos pacientes. Esto no es basado ahorita, sino basado en todos los incidentes que pueden pasar con un paciente cuando se ausenta al tratamiento porque se enferma, una catástrofe natural o como sucedió durante la pandemia provocada por el Covid. Hay mucha data de esto, entonces lo que se hace es compensar la dosis”, explicó García.
El instituto también comenzó a contactar a los pacientes. Los casos considerados más urgentes fueron informados primero, mientras que el resto será citado progresivamente para explicarles cómo continuará su tratamiento.
Incán descarta negociar con los hackers
Al ser consultadas por los medios sobre cuánto dinero exigían los delincuentes cibernéticos, las autoridades del Incán evitaron dar una cifra y señalaron que no consideraron negociar con los atacantes.
Mariluna García, enfatizó que decidieron no pagar ni negociar con los responsables del cibersecuestro. En lugar de seguir las instrucciones dejadas por los atacantes, el instituto recurrió a los proveedores del sistema, especialistas informáticos, físicos médicos y expertos en ciberseguridad para determinar cómo recuperar la operación.
Por su parte, de Falla informó que se presentaron las denuncias correspondientes y que el instituto recibió acompañamiento de la Policía Nacional Civil y del Ministerio de Gobernación. Además, Gobernación envió a un especialista en ciberseguridad.
La presidenta del Incán indicó que también se analiza establecer una colaboración permanente para fortalecer la protección de los sistemas informáticos del hospital.
“Tomamos la decisión de no apegarnos a las peticiones, sino resolver el problema. Vimos inmediatamente de qué manera se podía solucionar. Simplemente obviamos la petición, analizamos el problema y pedimos ayuda a las personas que nos dieron el programa para ver qué había pasado”, explicó Vicky de Falla, presidenta del Incán.
Ciberdelincuentes bloquearon el sistema del Incán para planificar tratamientos de radioterapia. Los atacantes exigen dinero por la información, mientras el instituto activa un plan para atender a los pacientes.
ciberseguridad
Hackers secuestran información del Incán, exigen dinero y afectan radioterapias de 194 pacientes con cáncer
Ciberdelincuentes bloquearon el sistema del Incán para planificar tratamientos de radioterapia. Los atacantes exigen dinero por la información, mientras el instituto activa un plan para atender a los pacientes.
Al momento del ataque había aproximadamente 194 pacientes bajo tratamiento de radioterapia, de estos según las autoridades del Incán, 5 o 10 podrían continuar su tratamiento en centros externos ya que necesitan no interrumpir su tratamiento. (Foto referencial: Hemeroteca PL)
Un ataque cibernético contra el Instituto Nacional de Cancerología (Incán) encriptó el sistema utilizado para planificar los tratamientos de radioterapia y obligó a suspender temporalmente las sesiones de unos 194 pacientes, mientras técnicos y especialistas trabajan para restablecer la plataforma.
La Mariluna García, jefa del Departamento de Radioterapia del Incán, explicó que el incidente fue detectado cuando el personal intentó iniciar la programación de los tratamientos y encontró que el sistema no funcionaba correctamente. Posteriormente, identificaron un mensaje en el que se indicaba que la información había sido encriptada.
Los responsables del ataque dejaron instrucciones para ingresar mediante un enlace a la deep web y negociar la recuperación de la información.
¿Qué es un ataque de ransomware?
El ransomware, o secuestro de datos, es un tipo de programa malicioso que bloquea o encripta información de una computadora o sistema informático y posteriormente los ciberdelincuentes exigen un pago para intentar devolver el acceso a los archivos, según lo explica la Agencia de la Unión Europea para la Ciberseguridad (Enisa).
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Según una tesis de maestría titulada “anatomía del ransomware”, este ciberdelito se ha convertido en una de las principales amenazas de seguridad digital debido al impacto que puede generar el secuestro de información y al beneficio económico que representa para los grupos criminales que utilizan este tipo de ataques.
¿Qué información fue afectada?
García aclaró que el ataque no afectó el equipo con los que se realizan tratamientos, es decir los aceleradores utilizados para administrar la radioterapia, sino el sistema informático mediante el cual se planifica el tratamiento de cada paciente con cáncér.
La información encriptada incluye planes de tratamiento, dosis e imágenes utilizadas por los especialistas para determinar dónde, cómo y con qué intensidad debe administrarse la radiación.
Francisco Coma, asesor de Presidencia del Incán, explicó que antes de recibir radioterapia cada paciente debe pasar por un proceso de simulación y planificación. En esta etapa se establecen las dosis, la intensidad y otros parámetros necesarios para administrar el tratamiento de manera segura.
“Los aceleradores no llegaron a ser infectados”, indicó Coma.
El problema se encuentra en el sistema que debe enviar a los equipos la información previamente planificada. Por seguridad, el Incán determinó que ningún paciente será sometido a radioterapia mientras no pueda garantizar que las planificaciones sean correctas y que los sistemas funcionen de manera segura.
Unos 194 pacientes afectados
Al momento del ataque había aproximadamente 194 pacientes bajo tratamiento de radioterapia, según explicó en una conferencia de Prensa la jefa del Departamento de Radioterapia.
Debido a que las planificaciones quedaron encriptadas, el Incán deberá reconstruirlas antes de reanudar las sesiones. Las autoridades de la institución aseguraron que cuentan con el personal capacitado para realizar nuevamente este proceso y que trabaja con proveedores y especialistas de Estados Unidos, 24/7, para recuperar la operación de los sistemas.
Mientras esto ocurre, el Incán elaboró un plan de contingencia y revisó individualmente la situación de los pacientes para determinar quiénes pueden esperar a que se restablezca el sistema y quiénes necesitan continuar inmediatamente con la radioterapia.
Entre cinco y 10 pacientes podrían ser atendidos en otros centros
La doctora Vicky de Falla, presidenta del Incán, explicó que no todos los pacientes bajo tratamiento contra el cáncer serán trasladados a otros centros. La prioridad será aquellos cuya condición médica haga inconveniente interrumpir el tratamiento durante cinco o siete días.
García estimó que, de los 194, inicialmente podrían ser entre cinco y 10 pacientes quienes necesiten reiniciar sus sesiones antes que los demás y, por ello, sean atendidos temporalmente en instituciones externas.
De Falla aseguró que los pacientes que sean derivados a otros centros no tendrán que pagar el costo adicional generado por la tercerización. Según explicó, el Incán asumirá la diferencia entre lo que el paciente pagaría por el tratamiento en el instituto y el costo de la atención en el establecimiento al que sea referido.
Para los otros pacientes, los especialistas prevén reanudar las sesiones en el Incán y aplicar, cuando corresponda, una compensación de dosis por los días en que se interrumpió el tratamiento.
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García explicó que este procedimiento también se utiliza cuando una persona debe suspender temporalmente la radioterapia debido a una enfermedad, una emergencia u otra situación extraordinaria.
“Hay ciertas normas de compensación de dosis. Entonces, uno compensa con unos días, un día, dos, tres más de tratamiento, y se compensa la dosis de estos pacientes. Esto no es basado ahorita, sino basado en todos los incidentes que pueden pasar con un paciente cuando se ausenta al tratamiento porque se enferma, una catástrofe natural o como sucedió durante la pandemia provocada por el Covid. Hay mucha data de esto, entonces lo que se hace es compensar la dosis”, explicó García.
El instituto también comenzó a contactar a los pacientes. Los casos considerados más urgentes fueron informados primero, mientras que el resto será citado progresivamente para explicarles cómo continuará su tratamiento.
Incán descarta negociar con los hackers
Al ser consultadas por los medios sobre cuánto dinero exigían los delincuentes cibernéticos, las autoridades del Incán evitaron dar una cifra y señalaron que no consideraron negociar con los atacantes.
Mariluna García, enfatizó que decidieron no pagar ni negociar con los responsables del cibersecuestro. En lugar de seguir las instrucciones dejadas por los atacantes, el instituto recurrió a los proveedores del sistema, especialistas informáticos, físicos médicos y expertos en ciberseguridad para determinar cómo recuperar la operación.
Por su parte, de Falla informó que se presentaron las denuncias correspondientes y que el instituto recibió acompañamiento de la Policía Nacional Civil y del Ministerio de Gobernación. Además, Gobernación envió a un especialista en ciberseguridad.
La presidenta del Incán indicó que también se analiza establecer una colaboración permanente para fortalecer la protección de los sistemas informáticos del hospital.
“Tomamos la decisión de no apegarnos a las peticiones, sino resolver el problema. Vimos inmediatamente de qué manera se podía solucionar. Simplemente obviamos la petición, analizamos el problema y pedimos ayuda a las personas que nos dieron el programa para ver qué había pasado”, explicó Vicky de Falla, presidenta del Incán.
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Prensa Libre | Guatemala



