El 2025 cierra con menos muertes por desnutrición aguda

Rosalina Caal Chun, de 18 años lleva a su hija de 11 meses al centro de salud del Municipio de Tucuru Alta Verapaz donde los médicos la refieren a un centro de recuperación por el encontrase con desnutrición aguda  


Prensa Libre. Erick Avila   27/06/2024

Comunitario

El 2025 cierra con menos muertes por desnutrición aguda

El 2025 cerró con 60 niños menores de cinco años fallecidos por desnutrición aguda, en el 2024 se reportaron 126 casos.

Rosalina Caal Chun, de 18 años lleva a su hija de 11 meses al centro de salud del Municipio de Tucuru Alta Verapaz donde los médicos la refieren a un centro de recuperación por el encontrase con desnutrición aguda  


Prensa Libre. Erick Avila   27/06/2024

Las muertes por desnutrición aguda disminuyeron al cierre del 2025: pasaron de 126, el año anterior, a 60, según el Ministerio de Salud. (Foto Prensa Libre: Hemeroteca PL)


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Durante el 2025 fallecieron 60 niños menores de cinco años por desnutrición aguda en Guatemala. El reporte preliminar del Ministerio de Salud, al cierre del año pasado, indica que hubo una disminución aproximada del 52.4% en comparación con los casos del período anterior, cuando las muertes acumuladas fueron 126.

La Secretaría de Seguridad Alimentaria y Nutricional (Sesán) señala que los datos podrían variar, pues aún está pendiente el análisis de 40 decesos que se encuentran en investigación por parte de una mesa técnica, la cual deberá establecer si la desnutrición aguda fue la causa básica del fallecimiento. El proceso podría concluir al finalizar el primer trimestre del año.

El 43.3% de las muertes ocurrieron en Huehuetenango, Alta Verapaz y San Marcos, que el año pasado también encabezaron la lista de los lugares con más fallecimientos por el flagelo.

Al comparar los reportes de ambos períodos, el número de departamentos con casos no varía (18); sin embargo, salieron de la lista Izabal, Quiché y Baja Verapaz, y se sumaron Zacapa, Ixcán, Sololá y Quetzaltenango.

Los decesos por desnutrición aguda que el Ministerio de Salud notifica corresponden a menores de cinco años, y el grupo más afectado es el de menos de 24 meses, donde ocurrió el 57% de los casos.

Abril y junio fueron los meses en los que se observó un incremento en el registro de fallecimientos, con 14 y 11 casos, respectivamente. Un año atrás, abril, mayo y septiembre concentraron el aumento.

El informe de Salud indica que en el 2025 más niños fallecieron por un cuadro severo de desnutrición aguda, pues el 91% de los casos encajó en ese diagnóstico. El año anterior fue el 83%; es una diferencia de ocho puntos porcentuales.

Los datos también revelan que de esos casos severos el 32.7% tenía signos de Kwashiorkor, que se caracteriza por estómago inflamado, hinchazón en cara, manos y pies, coloración rojiza del cabello, piel seca y escamosa. Mientras que los niños fallecidos en 2024 con esa condición representó el 26.6%.

Jorge Pernillo, catedrático de la Escuela de Nutrición de la Universidad Panamericana (Upana), menciona que los casos con signos de Kwashiorkor pueden ser identificados por los síntomas clínicos y el personal de salud puede actuar para salvar a esos niños. Sin embargo, el monitoreo del crecimiento sigue siendo deficiente en el país y no hay cobertura en comunidades lejanas. “No es porque las madres no lleven a los niños, es porque los servicios no llegan. Además, refleja que el hambre sigue matando en Guatemala”, agrega.

En cuanto al lugar del fallecimiento, Salud reporta que 45 niños lograron llegar a un hospital público, por lo que habrían recibido atención médica, mientras que 11 murieron en su casa. Dos decesos ocurrieron en la vía pública.

Durante el 2025 se descartaron 203 casos, que murieron por otras causas, siendo las principales la malformación congénita, la parálisis cerebral y la gastroenteritis, según la mesa técnica de análisis de morbilidad y mortalidad por desnutrición aguda del Ministerio de Salud.

Casos a la baja

Los casos de niños con desnutrición aguda también disminuyeron. Para el cierre del 2025 se reportaron 22 mil 138, contrario a los 28 mil 415 del año anterior. El informe de Salud indica que un mismo niño puede sufrir varios episodios de desnutrición aguda, por lo que puede aparecer más de una vez en el registro.

El mayor riesgo de que los menores presenten un cuadro agudo de desnutrición se concentra en Suchitepéquez, Escuintla y Sacatepéquez, con las tasas de incidencia más altas (entre 226 y 292 por cada 10 mil menores de cinco años).

Mientras tanto, el mayor acumulado de casos ocurrió en Guatemala, con tres mil 524. Solo en la ciudad se reportaron 744, el lugar con mayor registro; seguido de Villa Nueva, con 691, y San Juan Sacatepéquez, con 516.

El informe de Salud refiere que los niños con desnutrición aguda tienen mayor riesgo de fallecer, ya sea por la desnutrición en sí o por complicaciones de otros padecimientos que pueden debilitar su organismo.

La Sesán señala que los datos reportados en el 2024 son definitivos, mientras que los del 2025 aún son preliminares y podrían cambiar tras los análisis técnicos que concluirán en marzo del 2026. En el 2024 se registraron 28 mil 415 casos de desnutrición aguda y 126 muertes confirmadas, lo que representa una tasa de letalidad de 0.443%. En tanto, en el 2025 se reportan 22 mil 138 casos acumulados y 60 muertes confirmadas; la tasa de letalidad preliminar es de 0.271%.

De mantenerse la tendencia, habría una disminución de casos de desnutrición aguda en el 2025, así como una menor proporción de defunciones confirmadas en comparación con el 2024.

La institución agrega que la posible reducción de muertes por desnutrición aguda podría estar relacionada con la disminución de casos registrados, una menor proporción de cuadros graves y la identificación oportuna de los casos, además del fortalecimiento de acciones de búsqueda activa y aplicación de protocolos de atención.

No obstante, persiste el desafío de reforzar las capacidades del personal de salud y de la comunidad para la detección temprana de casos graves y moderados, así como para identificar oportunamente los primeros signos de deterioro nutricional.

Falta de contundencia

Pernillo señala que la “aparente” disminución en los casos de desnutrición aguda y en la mortalidad por esta condición no se debe a acciones gubernamentales extraordinarias, sino que está relacionada con el proceso de revisión y validación de datos, y con la mejora en los procedimientos de registro.

Agrega que lo anterior se evidencia en el comportamiento del gasto público: el Ministerio de Salud invirtió Q52 millones en diagnóstico y tratamiento de la desnutrición aguda, solo Q2 millones más que en el 2022, cuando se reportaron 20 mil casos. Por su parte, el Programa 14 reportó un gasto de Q939 millones, cifra que carece de contundencia para enfrentar la problemática.

“Estas inversiones son fundamentales para atender las causas inmediatas, pero los niveles de asignación y ejecución demuestran que el tema no ha sido una prioridad real para la administración actual ni para las anteriores”, dice Pernillo.

Las condiciones climáticas registradas en el 2025 también pudieron influir en la disminución de casos y muertes por desnutrición aguda, pues durante el año predominaron condiciones neutras en regiones de occidente y oriente, por lo que las pérdidas en la agricultura no fueron tan severas como en períodos anteriores. Aunque en el segundo semestre hubo exceso de lluvia en la franja transversal del norte y el Valle del Polochic, lo cual pudo afectar.

“Los datos actuales no deben presentarse como el éxito de políticas públicas articuladas. Esta reducción responde más a una depuración técnica de las estadísticas y a la resiliencia del campo guatemalteco, donde los productores, con sus propios recursos, luchan por adaptarse a los embates del cambio climático ante la ausencia de un acompañamiento estatal efectivo”, indicó el catedrático de la Upana.

 El 2025 cerró con 60 niños menores de cinco años fallecidos por desnutrición aguda, en el 2024 se reportaron 126 casos.  

Comunitario

El 2025 cierra con menos muertes por desnutrición aguda

El 2025 cerró con 60 niños menores de cinco años fallecidos por desnutrición aguda, en el 2024 se reportaron 126 casos.

Rosalina Caal Chun, de 18 años lleva a su hija de 11 meses al centro de salud del Municipio de Tucuru Alta Verapaz donde los médicos la refieren a un centro de recuperación por el encontrase con desnutrición aguda  


Prensa Libre. Erick Avila   27/06/2024

Las muertes por desnutrición aguda disminuyeron al cierre del 2025: pasaron de 126, el año anterior, a 60, según el Ministerio de Salud. (Foto Prensa Libre: Hemeroteca PL)

Durante el 2025 fallecieron 60 niños menores de cinco años por desnutrición aguda en Guatemala. El reporte preliminar del Ministerio de Salud, al cierre del año pasado, indica que hubo una disminución aproximada del 52.4% en comparación con los casos del período anterior, cuando las muertes acumuladas fueron 126.

La Secretaría de Seguridad Alimentaria y Nutricional (Sesán) señala que los datos podrían variar, pues aún está pendiente el análisis de 40 decesos que se encuentran en investigación por parte de una mesa técnica, la cual deberá establecer si la desnutrición aguda fue la causa básica del fallecimiento. El proceso podría concluir al finalizar el primer trimestre del año.

El 43.3% de las muertes ocurrieron en Huehuetenango, Alta Verapaz y San Marcos, que el año pasado también encabezaron la lista de los lugares con más fallecimientos por el flagelo.

Al comparar los reportes de ambos períodos, el número de departamentos con casos no varía (18); sin embargo, salieron de la lista Izabal, Quiché y Baja Verapaz, y se sumaron Zacapa, Ixcán, Sololá y Quetzaltenango.

Los decesos por desnutrición aguda que el Ministerio de Salud notifica corresponden a menores de cinco años, y el grupo más afectado es el de menos de 24 meses, donde ocurrió el 57% de los casos.

Abril y junio fueron los meses en los que se observó un incremento en el registro de fallecimientos, con 14 y 11 casos, respectivamente. Un año atrás, abril, mayo y septiembre concentraron el aumento.

El informe de Salud indica que en el 2025 más niños fallecieron por un cuadro severo de desnutrición aguda, pues el 91% de los casos encajó en ese diagnóstico. El año anterior fue el 83%; es una diferencia de ocho puntos porcentuales.

Los datos también revelan que de esos casos severos el 32.7% tenía signos de Kwashiorkor, que se caracteriza por estómago inflamado, hinchazón en cara, manos y pies, coloración rojiza del cabello, piel seca y escamosa. Mientras que los niños fallecidos en 2024 con esa condición representó el 26.6%.

Jorge Pernillo, catedrático de la Escuela de Nutrición de la Universidad Panamericana (Upana), menciona que los casos con signos de Kwashiorkor pueden ser identificados por los síntomas clínicos y el personal de salud puede actuar para salvar a esos niños. Sin embargo, el monitoreo del crecimiento sigue siendo deficiente en el país y no hay cobertura en comunidades lejanas. “No es porque las madres no lleven a los niños, es porque los servicios no llegan. Además, refleja que el hambre sigue matando en Guatemala”, agrega.

En cuanto al lugar del fallecimiento, Salud reporta que 45 niños lograron llegar a un hospital público, por lo que habrían recibido atención médica, mientras que 11 murieron en su casa. Dos decesos ocurrieron en la vía pública.

Durante el 2025 se descartaron 203 casos, que murieron por otras causas, siendo las principales la malformación congénita, la parálisis cerebral y la gastroenteritis, según la mesa técnica de análisis de morbilidad y mortalidad por desnutrición aguda del Ministerio de Salud.

Casos a la baja

Los casos de niños con desnutrición aguda también disminuyeron. Para el cierre del 2025 se reportaron 22 mil 138, contrario a los 28 mil 415 del año anterior. El informe de Salud indica que un mismo niño puede sufrir varios episodios de desnutrición aguda, por lo que puede aparecer más de una vez en el registro.

El mayor riesgo de que los menores presenten un cuadro agudo de desnutrición se concentra en Suchitepéquez, Escuintla y Sacatepéquez, con las tasas de incidencia más altas (entre 226 y 292 por cada 10 mil menores de cinco años).

Mientras tanto, el mayor acumulado de casos ocurrió en Guatemala, con tres mil 524. Solo en la ciudad se reportaron 744, el lugar con mayor registro; seguido de Villa Nueva, con 691, y San Juan Sacatepéquez, con 516.

El informe de Salud refiere que los niños con desnutrición aguda tienen mayor riesgo de fallecer, ya sea por la desnutrición en sí o por complicaciones de otros padecimientos que pueden debilitar su organismo.

La Sesán señala que los datos reportados en el 2024 son definitivos, mientras que los del 2025 aún son preliminares y podrían cambiar tras los análisis técnicos que concluirán en marzo del 2026. En el 2024 se registraron 28 mil 415 casos de desnutrición aguda y 126 muertes confirmadas, lo que representa una tasa de letalidad de 0.443%. En tanto, en el 2025 se reportan 22 mil 138 casos acumulados y 60 muertes confirmadas; la tasa de letalidad preliminar es de 0.271%.

De mantenerse la tendencia, habría una disminución de casos de desnutrición aguda en el 2025, así como una menor proporción de defunciones confirmadas en comparación con el 2024.

La institución agrega que la posible reducción de muertes por desnutrición aguda podría estar relacionada con la disminución de casos registrados, una menor proporción de cuadros graves y la identificación oportuna de los casos, además del fortalecimiento de acciones de búsqueda activa y aplicación de protocolos de atención.

No obstante, persiste el desafío de reforzar las capacidades del personal de salud y de la comunidad para la detección temprana de casos graves y moderados, así como para identificar oportunamente los primeros signos de deterioro nutricional.

Falta de contundencia

Pernillo señala que la “aparente” disminución en los casos de desnutrición aguda y en la mortalidad por esta condición no se debe a acciones gubernamentales extraordinarias, sino que está relacionada con el proceso de revisión y validación de datos, y con la mejora en los procedimientos de registro.

Agrega que lo anterior se evidencia en el comportamiento del gasto público: el Ministerio de Salud invirtió Q52 millones en diagnóstico y tratamiento de la desnutrición aguda, solo Q2 millones más que en el 2022, cuando se reportaron 20 mil casos. Por su parte, el Programa 14 reportó un gasto de Q939 millones, cifra que carece de contundencia para enfrentar la problemática.

“Estas inversiones son fundamentales para atender las causas inmediatas, pero los niveles de asignación y ejecución demuestran que el tema no ha sido una prioridad real para la administración actual ni para las anteriores”, dice Pernillo.

Las condiciones climáticas registradas en el 2025 también pudieron influir en la disminución de casos y muertes por desnutrición aguda, pues durante el año predominaron condiciones neutras en regiones de occidente y oriente, por lo que las pérdidas en la agricultura no fueron tan severas como en períodos anteriores. Aunque en el segundo semestre hubo exceso de lluvia en la franja transversal del norte y el Valle del Polochic, lo cual pudo afectar.

“Los datos actuales no deben presentarse como el éxito de políticas públicas articuladas. Esta reducción responde más a una depuración técnica de las estadísticas y a la resiliencia del campo guatemalteco, donde los productores, con sus propios recursos, luchan por adaptarse a los embates del cambio climático ante la ausencia de un acompañamiento estatal efectivo”, indicó el catedrático de la Upana.

ESCRITO POR:

Ana Lucía Ola

Periodista de Prensa Libre especializada en temas comunitarios, con énfasis en Salud y Educación, con 17 años de experiencia. Reconocida con el Premio de Prensa Libre en categoría Reportaje, en 2019. Premio de la UPANA por Informar a la población guatemalteca sobre la realidad en nutrición y desnutrición en el país, en 2019. Diplomado El periodismo en la era digital como agente y líder de la transformación digital impartido por el Tecnológico de Monterrey.

 Prensa Libre | Guatemala

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