23
Ene
La represión y el miedo siguen imperando en Irán cuando el régimen islámico ha dado ya por finiquitada la última oleada de protestas con una frase lapidaria, pronunciada el miércoles por el fiscal general, Mohammad Mohavedi: “La sedición ha terminado”. Las manifestaciones han sido aplastadas y los iraníes han pagado un precio que no pocos describen como un “río de sangre”, una frase que casi no es una metáfora. La ONG iraní en el exilio HRANA ha confirmado ya 5.002 muertos y sigue investigando otros casi 10.000 casos. El martes, la relatora especial para Irán de la ONU, Mai Soto,…
