El fútbol no siempre premia la estética, pero suele recompensar la insistencia. En una noche donde el CA Osasuna fue un muro durante gran parte del encuentro, el FC Barcelona… El fútbol no siempre premia la estética, pero suele recompensar la insistencia. En una noche donde el CA Osasuna fue un muro durante gran parte del encuentro, el FC Barcelona…
- A poco del final el Barsa anota dos goles, por medio de Robert Lewandowsky, al minuto, 80 y Ferran al 85 para imponerse 2-1 al Osasuna que sobre la hora descontó con gol de Raúl García, al minuto 88. El equipo catalán está cerca de coronarse campeón de la Liga Española. Si mañana cae el Real Madrid contra Espanyol, los culés celebrarán otro título.
El fútbol no siempre premia la estética, pero suele recompensar la insistencia. En una noche donde el CA Osasuna fue un muro durante gran parte del encuentro, el FC Barcelona demostró por qué es el líder indiscutible de la Liga Española. Con una ráfaga de cinco minutos, el conjunto catalán le dio la vuelta a un partido que se complicaba, sellando un 2-1 que huele a título.
El desarrollo: La paciencia como arma
El planteamiento de Hansi Flick se encontró con un Osasuna rocoso que neutralizó la presión alta del Barça durante la primera mitad. El equipo azulgrana, aunque dominador, carecía de la profundidad necesaria para romper el cerrojo navarro. Sin embargo, la mentalidad impuesta por el técnico alemán —de no bajar la intensidad hasta el pitido final— terminó por dar frutos en el último suspiro.
Minuto 80: El despertar de Lewandowski. Cuando el fantasma del empate sin goles sobrevolaba el estadio, apareció el olfato del «9». Robert Lewandowski aprovechó un servicio preciso para batir la portería local, anotando un gol que descorchó el partido y devolvió la calma al banquillo culé.
Minuto 85: Ferran pone la firma. Aprovechando el desorden defensivo de un Osasuna que adelantó líneas, Ferran Torres culminó una transición letal para poner el 2-0. Su definición fue el reflejo de la confianza que ha recuperado el atacante bajo la gestión de Flick.
La reacción tardía: Orgullo en el Sadar
El cierre no estuvo exento de drama. Al minuto 88, Raúl García descontó para los locales tras una jugada a balón parado, inyectando una dosis de adrenalina innecesaria para los intereses catalanes. No obstante, la defensa azulgrana supo replegarse y conservar una ventaja que vale media liga.
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