Un año de aranceles de EE. UU.: qué cambió y qué sigue pendiente para Guatemala

Contenedores 14 contenedores en puerto carga aranceles

Comercio Exterior

Un año de aranceles de EE. UU.: qué cambió y qué sigue pendiente para Guatemala

Los exportadores pasaron de la sorpresa a la incertidumbre, la negociación y luego a la esperanza de que se logre el arancel cero para el total de los productos enviados a Estados Unidos, a un año de que ese país estableció los nuevos impuestos.

Contenedores 14 contenedores en puerto carga aranceles

El comercio exterior ha enfrentado un año de incertidumbre ante el plan arancelario de EE. UU. con el cual ese país estableció nuevos aranceles que incluyen a Guatemala. (Foto, Prensa Libre: Hemeroteca PL).


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El 2 de abril del 2025, el presidente estadounidense Donald Trump anunció su plan arancelario mundial, dentro del cual a Guatemala se le impuso un impuesto del 10% sobre todos los productos exportados a su país. Los tributos entraron en vigencia el 5 de abril.

El anuncio y la implementación de los nuevos aranceles modificaron el comercio mundial y generaron incertidumbre en el sector exportador guatemalteco, que vio con sorpresa cómo al país se le imponía ese 10%.

Francisco Ralda, presidente de la Asociación Guatemalteca de Exportadores (Agexport), dijo que cuando se recibió la notificación de los aranceles, la primera reacción fue de sorpresa por el hecho de que Guatemala fuera castigada con un tributo del 10%, ya que no se esperaba esa medida, dado que el país tenía un déficit comercial con EE. UU. y no representaba una amenaza para su comercio.

La segunda reacción fue de preocupación al conocerse que México quedó exento de aranceles, lo que representó un fuerte impacto para Guatemala, ya que se compite con productos similares, y por ello el exportador guatemalteco debió asumir el costo para mantener sus pedidos.

Posteriormente, se empezó a sentir el efecto de la pérdida de competitividad. Se dio paso a un proceso de negociaciones entre exportadores e importadores para definir quién asumiría el pago del arancel.

A partir de ahí, se vivió un período de incertidumbre. Se observó una aceleración del comercio en el primer semestre del 2025, como reacción anticipada al impacto de los aranceles, que empezaron a modificarse constantemente.

“Pasamos de sorpresa, a preocupación, a administración, a anticipación.” A pesar de la incertidumbre, esas fases contribuyeron a que las exportaciones del 2025 cerraran con un crecimiento aproximado del 7%, explicó el directivo.

Ralda considera que hasta hace poco tiempo comenzó un período de cierta certidumbre, gracias al Acuerdo de Comercio Recíproco firmado entre ambos países en enero pasado, el cual define los productos que quedan exentos de arancel, equivalentes al 70% del valor de las exportaciones. Sin embargo, recordó que el 30% restante sigue gravado con el 10%.

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“Eso le da certeza al comercio porque los empresarios ya saben qué deben pagar y qué no”, añadió. El país entra así en una etapa en que se busca renegociación, y en la que los exportadores luchan por la eliminación de aranceles sobre ese 30% pendiente, refirió.

Ese 30% representa principalmente exportaciones de pequeños productores de vegetales y frutas como melón, sandía, berries y arvejas, entre otros.

Según el Mineco, el arancel cero abarca el 72.4% de las exportaciones a EE. UU., valoradas en US$3,300 millones. No obstante, el sector exportador advierte sobre el riesgo que enfrentan los productos excluidos del acuerdo, en rubros como agricultura, alimentos, bebidas y manufacturas diversas, que suman US$1,530 millones. Ese monto podría llegar a US$1,800 millones, añadió Ralda.

Reconocen el acuerdo, pero consideran necesario seguir negociando

Ralda indicó que, aunque la Corte Suprema de Estados Unidos canceló los aranceles sobre los que se basa el acuerdo, este ya había sido firmado por los países, y debe cumplirse, pues de lo contrario existe el riesgo de que vuelvan a imponerse aranceles.

Entre los compromisos relevantes para el sector privado, mencionó la digitalización de los procesos administrativos de los ministerios, para lo cual varias entidades firmaron un convenio de apoyo al Ministerio de Economía.

También destacó la obligación de implementar el etanol, aunque reconoció que es un tema complejo, debido a la “narrativa en contra de la mezcla”. En Agexport, “creemos que los compromisos firmados con Estados Unidos deben cumplirse en su totalidad, porque si no, podrían imponernos nuevamente los aranceles”, expresó Ralda.

Costos acumulados

Además de los costos provocados por los aranceles, el sector ha enfrentado desde hace años otros impactos como el aumento en los costos logísticos, derivados del estado de la infraestructura vial y portuaria. A ello se suman el incremento al salario mínimo, el tipo de cambio —calificado como un costo elevado para los exportadores— y el alza en el precio del petróleo.

“Todos esos costos se acumulan y el exportador no puede trasladarlos al consumidor o comprador porque hay contratos firmados con anticipación”, explicó.

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Compensadores para los que siguen afectos

“A un año de vigencia de los aranceles, ahora hay algo de certeza porque ya se conocen las reglas. Sin embargo, persiste la preocupación por el sector que quedó excluido del acuerdo”, resumió Ralda.

Respecto de este último grupo, el directivo afirmó que necesita compensadores fiscales, ya que se trata de sectores que podrían desaparecer, con un impacto severo en la población rural.

“Estos sectores necesitan algún tipo de compensador porque la están viendo muy difícil”, advirtió.

Expectativa por vigencia

Aunque el Mineco no respondió en esta ocasión, recientemente informó que finalizó el proceso interno para la ratificación y entrada en vigor del Acuerdo de Comercio Recíproco. Se está a la espera de la notificación de EE. UU. para que comience el plazo de 30 días para su implementación.

Guatemala da seguimiento técnico al nuevo escenario en Estados Unidos y a los instrumentos legales que ese país utiliza en su política arancelaria. No se puede concluir automáticamente que sea necesaria una adenda: el Acuerdo de Comercio Recíproco es un instrumento bilateral complementario al DR-Cafta. Cualquier ajuste formal deberá conocerse entre las partes, luego de una evaluación técnica y jurídica, respondió el Ministerio a mediados de marzo, al ser consultado sobre la vigencia del acuerdo tras la suspensión de los aranceles por parte de la Corte Suprema.

Además del cumplimiento de los compromisos asumidos por Guatemala, el Mineco anunció apoyo para el sector excluido del acuerdo, que mantiene el 10% de arancel y estableció una mesa de trabajo.

 Los exportadores pasaron de la sorpresa a la incertidumbre, la negociación y luego a la esperanza de que se logre el arancel cero para el total de los productos enviados a Estados Unidos, a un año de que ese país estableció los nuevos impuestos.  

Comercio Exterior

Un año de aranceles de EE. UU.: qué cambió y qué sigue pendiente para Guatemala

Los exportadores pasaron de la sorpresa a la incertidumbre, la negociación y luego a la esperanza de que se logre el arancel cero para el total de los productos enviados a Estados Unidos, a un año de que ese país estableció los nuevos impuestos.

Contenedores 14 contenedores en puerto carga aranceles

El comercio exterior ha enfrentado un año de incertidumbre ante el plan arancelario de EE. UU. con el cual ese país estableció nuevos aranceles que incluyen a Guatemala. (Foto, Prensa Libre: Hemeroteca PL).

El 2 de abril del 2025, el presidente estadounidense Donald Trump anunció su plan arancelario mundial, dentro del cual a Guatemala se le impuso un impuesto del 10% sobre todos los productos exportados a su país. Los tributos entraron en vigencia el 5 de abril.

El anuncio y la implementación de los nuevos aranceles modificaron el comercio mundial y generaron incertidumbre en el sector exportador guatemalteco, que vio con sorpresa cómo al país se le imponía ese 10%.

Francisco Ralda, presidente de la Asociación Guatemalteca de Exportadores (Agexport), dijo que cuando se recibió la notificación de los aranceles, la primera reacción fue de sorpresa por el hecho de que Guatemala fuera castigada con un tributo del 10%, ya que no se esperaba esa medida, dado que el país tenía un déficit comercial con EE. UU. y no representaba una amenaza para su comercio.

La segunda reacción fue de preocupación al conocerse que México quedó exento de aranceles, lo que representó un fuerte impacto para Guatemala, ya que se compite con productos similares, y por ello el exportador guatemalteco debió asumir el costo para mantener sus pedidos.

Posteriormente, se empezó a sentir el efecto de la pérdida de competitividad. Se dio paso a un proceso de negociaciones entre exportadores e importadores para definir quién asumiría el pago del arancel.

A partir de ahí, se vivió un período de incertidumbre. Se observó una aceleración del comercio en el primer semestre del 2025, como reacción anticipada al impacto de los aranceles, que empezaron a modificarse constantemente.

“Pasamos de sorpresa, a preocupación, a administración, a anticipación.” A pesar de la incertidumbre, esas fases contribuyeron a que las exportaciones del 2025 cerraran con un crecimiento aproximado del 7%, explicó el directivo.

Ralda considera que hasta hace poco tiempo comenzó un período de cierta certidumbre, gracias al Acuerdo de Comercio Recíproco firmado entre ambos países en enero pasado, el cual define los productos que quedan exentos de arancel, equivalentes al 70% del valor de las exportaciones. Sin embargo, recordó que el 30% restante sigue gravado con el 10%.

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“Eso le da certeza al comercio porque los empresarios ya saben qué deben pagar y qué no”, añadió. El país entra así en una etapa en que se busca renegociación, y en la que los exportadores luchan por la eliminación de aranceles sobre ese 30% pendiente, refirió.

Ese 30% representa principalmente exportaciones de pequeños productores de vegetales y frutas como melón, sandía, berries y arvejas, entre otros.

Según el Mineco, el arancel cero abarca el 72.4% de las exportaciones a EE. UU., valoradas en US$3,300 millones. No obstante, el sector exportador advierte sobre el riesgo que enfrentan los productos excluidos del acuerdo, en rubros como agricultura, alimentos, bebidas y manufacturas diversas, que suman US$1,530 millones. Ese monto podría llegar a US$1,800 millones, añadió Ralda.

Reconocen el acuerdo, pero consideran necesario seguir negociando

Ralda indicó que, aunque la Corte Suprema de Estados Unidos canceló los aranceles sobre los que se basa el acuerdo, este ya había sido firmado por los países, y debe cumplirse, pues de lo contrario existe el riesgo de que vuelvan a imponerse aranceles.

Entre los compromisos relevantes para el sector privado, mencionó la digitalización de los procesos administrativos de los ministerios, para lo cual varias entidades firmaron un convenio de apoyo al Ministerio de Economía.

También destacó la obligación de implementar el etanol, aunque reconoció que es un tema complejo, debido a la “narrativa en contra de la mezcla”. En Agexport, “creemos que los compromisos firmados con Estados Unidos deben cumplirse en su totalidad, porque si no, podrían imponernos nuevamente los aranceles”, expresó Ralda.

Costos acumulados

Además de los costos provocados por los aranceles, el sector ha enfrentado desde hace años otros impactos como el aumento en los costos logísticos, derivados del estado de la infraestructura vial y portuaria. A ello se suman el incremento al salario mínimo, el tipo de cambio —calificado como un costo elevado para los exportadores— y el alza en el precio del petróleo.

“Todos esos costos se acumulan y el exportador no puede trasladarlos al consumidor o comprador porque hay contratos firmados con anticipación”, explicó.

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Compensadores para los que siguen afectos

“A un año de vigencia de los aranceles, ahora hay algo de certeza porque ya se conocen las reglas. Sin embargo, persiste la preocupación por el sector que quedó excluido del acuerdo”, resumió Ralda.

Respecto de este último grupo, el directivo afirmó que necesita compensadores fiscales, ya que se trata de sectores que podrían desaparecer, con un impacto severo en la población rural.

“Estos sectores necesitan algún tipo de compensador porque la están viendo muy difícil”, advirtió.

Expectativa por vigencia

Aunque el Mineco no respondió en esta ocasión, recientemente informó que finalizó el proceso interno para la ratificación y entrada en vigor del Acuerdo de Comercio Recíproco. Se está a la espera de la notificación de EE. UU. para que comience el plazo de 30 días para su implementación.

Guatemala da seguimiento técnico al nuevo escenario en Estados Unidos y a los instrumentos legales que ese país utiliza en su política arancelaria. No se puede concluir automáticamente que sea necesaria una adenda: el Acuerdo de Comercio Recíproco es un instrumento bilateral complementario al DR-Cafta. Cualquier ajuste formal deberá conocerse entre las partes, luego de una evaluación técnica y jurídica, respondió el Ministerio a mediados de marzo, al ser consultado sobre la vigencia del acuerdo tras la suspensión de los aranceles por parte de la Corte Suprema.

Además del cumplimiento de los compromisos asumidos por Guatemala, el Mineco anunció apoyo para el sector excluido del acuerdo, que mantiene el 10% de arancel y estableció una mesa de trabajo.

ESCRITO POR:

Rosa María Bolaños

Periodista de Prensa Libre especializada en medios escritos y radiales en temas de energía eléctrica, empleo, impuestos, empresas y negocios con más de 20 años de experiencia.

 Prensa Libre | Economía

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