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Industria, comercio y transporte de carga refuerzan logística y seguridad por crisis de violencia y estado de sitio
Industria, comercio, distribución y transporte de carga ajustaron su logística para enfrentar la crisis de inseguridad que comenzó el fin de semana pasado con motines en cárceles y ataque a policías por parte de pandillas, así como la posterior implementación del estado de sitio.
Motines en cárceles y ataques a elementos de la PNC se registraron el 17 y 18 de enero del 2026 en Guatemala con saldo de 10 agentes de la policía fallecidos. Luego se implementó un estado de sitio por 30 días. (Foto, Prensa Libre: Hemeroteca PL).
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Aunque algunos sectores refieren que ya venían aplicando ciertas medidas derivado de la inseguridad que se vive en el país, también adoptaron otras como mayor refuerzo en las medidas de protección, cambios en la logística de transporte y distribución, horarios, entre otros aspectos.
Consultada respecto de los impactos que está afrontando el sector debido a los hechos ocurridos el fin de semana pasado, la Cámara de Industria de Guatemala (CIG) informó, a través de declaraciones de Carlos Enrique Sandoval, director ejecutivo de dicha entidad, que la inseguridad obliga a reforzar las medidas de protección para operar con mayor seguridad, priorizando la vida y el bienestar de sus colaboradores.
En cuestiones logísticas, expuso que, antes de la crisis actual, las empresas ya habían realizado inversiones adicionales en aspectos como prevención constante, desvíos, retrasos, inventario extra, seguros, rotación de personal y operación en horarios más complejos.
“Este escenario eleva los costos de transporte y distribución. Si bien los industriales absorben parte de estos gastos sacrificando su rentabilidad, esto pone en riesgo el empleo y, eventualmente, los costos restantes se trasladan a los precios del consumidor final”, explicó el ejecutivo en respuestas compartidas por la oficina de comunicación.
Expuso que, en contextos de inseguridad como este, se implementan medidas como reprogramar rutas para evitar zonas de mayor riesgo —aunque eso implique mayores tiempos de tránsito y costos—, y adaptar horarios para concentrar operaciones en ventanas de menor riesgo. También se incrementan los protocolos de seguridad en centros de distribución y transporte, lo cual aumenta los costos logísticos unitarios, reduce la eficiencia y presiona los inventarios.
“Las pérdidas y daños por esta inseguridad, a corto plazo, se traducen en costos adicionales de seguridad y demoras en la cadena de suministro, lo que para sectores medianos puede representar —en pérdidas— decenas de miles de quetzales por día”, según Sandoval.
La CIG refiere que en situaciones puntuales como la actual, el desplazamiento forzado de trabajadores, los inventarios bloqueados y las demoras en entregas pueden traducirse en caídas de ventas de entre 20% y 25% del volumen habitual durante la primera semana de crisis, conforme a experiencias regionales comparables.
Respecto del efecto del estado de sitio en los sectores, Sandoval expuso que, con su implementación, se busca focalizar las medidas de control en grupos específicos, sin interrumpir la actividad civil y comercial, y que, en este contexto, las empresas siguen con la prestación de servicios, pero intensificando sus medidas de protección interna y alineando sus operaciones con las disposiciones legales.
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Por su parte, José Antonio Pivaral, presidente de la Cámara Guatemalteca de Alimentos y Bebidas (CGAB), indicó que no se tienen reportes de pérdidas o daños en el sector derivados de lo sucedido en la última semana.
Añadió que, desde el punto de vista de la industria de alimentos, consideran que el impacto inmediato —en un plazo de 30 días— podría ser leve, pero que a mediano plazo podría volverse más severo, al afectar la inversión en el país en una industria clave como esta.
En cuanto a la logística, Pivaral explicó que se decidió suspender reuniones o citas no esenciales para limitar la locomoción innecesaria, y limitar la distribución de productos en zonas consideradas de riesgo, hasta que la situación se aclare en los próximos días.
Consultada sobre cambios, reacomodos o suspensión de rutas y el impacto en los costos, la CGAB informó que los mercados, tiendas, abarroterías y supermercados están siendo abastecidos normalmente, aunque se han presentado contratiempos por complicaciones de tránsito, debido al cierre de calles y avenidas por parte de la Policía Nacional Civil para resguardar a sus elementos.
En relación con el estado de sitio, Pivaral indicó que lo comprenden como una medida preventiva para proteger la vida de los ciudadanos y facilitar el actuar de las autoridades; sin embargo, reconoció que genera incertidumbre y temor en la población.
César Estrada, presidente de la Cámara Empresarial de Comercio y Servicios (Cecoms), comentó que distintos tipos de comercio resultaron afectados por la inseguridad ocurrida el fin de semana pasado.
Aunque considera que el estado de sitio ha contribuido a mejorar parcialmente la situación, los comercios pequeños ya sufrían los efectos de la inseguridad desde antes, y espera que se recupere la seguridad deteriorada en los últimos años.
Considera que negocios informales y tiendas de barrio son los más perjudicados con la inseguridad en general, aunque también hay impactos en los formales, debido a aplazamiento de negocios o merma de visitas a centros comerciales, restaurantes y eventos, como se experimentó esta semana. Y refirió que cada negocio ha revisado aspectos como horarios y ha reforzado medidas de seguridad.
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Héctor Fajardo, director general de la Cámara de Transportistas Centroamericanos (Catransca), señaló que el simple hecho de saber que hay un problema de inseguridad, especialmente con la posible participación de pandilleros, genera la percepción de que es necesario adoptar medidas para reducir riesgos.
Explicó que el transporte de carga pesada opera principalmente de noche en todo el país, pero ahora se evalúa que algunas rutas son más propensas a la inseguridad, especialmente donde hay presidios cercanos a carreteras principales, como El Boquerón, en Santa Rosa, la cárcel de Escuintla o la de Mazatenango.
Indicó que los conductores, habían optado con anterioridad, pero ahora con mayor énfasis, por transitar en convoy, sobre todo de noche, lo que implica ajustar horarios.
Como ejemplo, mencionó que algunos transportistas provenientes de México hacia Centroamérica han decidido no salir después de las 16 horas, sino pernoctar en el lugar y continuar su trayecto al día siguiente.
Fuerzas combinadas de la PNC y el Ejército intensificaron patrullajes en el barrio El Gallito y sectores de la zona 3, en el marco del estado de sitio.
Lea la nota en Prensa Libre
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— Prensa Libre (@prensa_libre) January 24, 2026
Agregó que, aunque esta semana no se han reportado afectaciones graves, el temor es generalizado. En viajes que solían durar menos de 24 horas, ciertas medidas de seguridad han extendido el tiempo a entre 26 y 28 horas.
Alejandro Toledo, empresario exportador e integrante de la directiva del Consejo de Usuarios del Transporte Internacional de Guatemala (Cutrigua), afirmó que no han efectuado ajustes distintos a los ya establecidos.
Comentó que la logística de despacho de contenedores y transportación se mantuvo, ya que las navieras no modificaron sus zarpes y se continúa cumpliendo con los horarios de entrega y los proveedores de insumos y materias primas tampoco alteraron su mecánica de trabajo.
Aunque refirió que, en los primeros días en esta semana, algunas empresas adoptaron medidas para que ciertas operaciones no se extendieran más allá de las 17 horas, como medida preventiva para resguardar a los colaboradores, pero que en su caso, este fin de semana se están normalizando los horarios, incluso con turnos adicionales.
Industria, comercio, distribución y transporte de carga ajustaron su logística para enfrentar la crisis de inseguridad que comenzó el fin de semana pasado con motines en cárceles y ataque a policías por parte de pandillas, así como la posterior implementación del estado de sitio.
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Industria, comercio y transporte de carga refuerzan logística y seguridad por crisis de violencia y estado de sitio
Industria, comercio, distribución y transporte de carga ajustaron su logística para enfrentar la crisis de inseguridad que comenzó el fin de semana pasado con motines en cárceles y ataque a policías por parte de pandillas, así como la posterior implementación del estado de sitio.
Motines en cárceles y ataques a elementos de la PNC se registraron el 17 y 18 de enero del 2026 en Guatemala con saldo de 10 agentes de la policía fallecidos. Luego se implementó un estado de sitio por 30 días. (Foto, Prensa Libre: Hemeroteca PL).
Aunque algunos sectores refieren que ya venían aplicando ciertas medidas derivado de la inseguridad que se vive en el país, también adoptaron otras como mayor refuerzo en las medidas de protección, cambios en la logística de transporte y distribución, horarios, entre otros aspectos.
Consultada respecto de los impactos que está afrontando el sector debido a los hechos ocurridos el fin de semana pasado, la Cámara de Industria de Guatemala (CIG) informó, a través de declaraciones de Carlos Enrique Sandoval, director ejecutivo de dicha entidad, que la inseguridad obliga a reforzar las medidas de protección para operar con mayor seguridad, priorizando la vida y el bienestar de sus colaboradores.
En cuestiones logísticas, expuso que, antes de la crisis actual, las empresas ya habían realizado inversiones adicionales en aspectos como prevención constante, desvíos, retrasos, inventario extra, seguros, rotación de personal y operación en horarios más complejos.
“Este escenario eleva los costos de transporte y distribución. Si bien los industriales absorben parte de estos gastos sacrificando su rentabilidad, esto pone en riesgo el empleo y, eventualmente, los costos restantes se trasladan a los precios del consumidor final”, explicó el ejecutivo en respuestas compartidas por la oficina de comunicación.
Expuso que, en contextos de inseguridad como este, se implementan medidas como reprogramar rutas para evitar zonas de mayor riesgo —aunque eso implique mayores tiempos de tránsito y costos—, y adaptar horarios para concentrar operaciones en ventanas de menor riesgo. También se incrementan los protocolos de seguridad en centros de distribución y transporte, lo cual aumenta los costos logísticos unitarios, reduce la eficiencia y presiona los inventarios.
“Las pérdidas y daños por esta inseguridad, a corto plazo, se traducen en costos adicionales de seguridad y demoras en la cadena de suministro, lo que para sectores medianos puede representar —en pérdidas— decenas de miles de quetzales por día”, según Sandoval.
La CIG refiere que en situaciones puntuales como la actual, el desplazamiento forzado de trabajadores, los inventarios bloqueados y las demoras en entregas pueden traducirse en caídas de ventas de entre 20% y 25% del volumen habitual durante la primera semana de crisis, conforme a experiencias regionales comparables.
Respecto del efecto del estado de sitio en los sectores, Sandoval expuso que, con su implementación, se busca focalizar las medidas de control en grupos específicos, sin interrumpir la actividad civil y comercial, y que, en este contexto, las empresas siguen con la prestación de servicios, pero intensificando sus medidas de protección interna y alineando sus operaciones con las disposiciones legales.
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Por su parte, José Antonio Pivaral, presidente de la Cámara Guatemalteca de Alimentos y Bebidas (CGAB), indicó que no se tienen reportes de pérdidas o daños en el sector derivados de lo sucedido en la última semana.
Añadió que, desde el punto de vista de la industria de alimentos, consideran que el impacto inmediato —en un plazo de 30 días— podría ser leve, pero que a mediano plazo podría volverse más severo, al afectar la inversión en el país en una industria clave como esta.
En cuanto a la logística, Pivaral explicó que se decidió suspender reuniones o citas no esenciales para limitar la locomoción innecesaria, y limitar la distribución de productos en zonas consideradas de riesgo, hasta que la situación se aclare en los próximos días.
Consultada sobre cambios, reacomodos o suspensión de rutas y el impacto en los costos, la CGAB informó que los mercados, tiendas, abarroterías y supermercados están siendo abastecidos normalmente, aunque se han presentado contratiempos por complicaciones de tránsito, debido al cierre de calles y avenidas por parte de la Policía Nacional Civil para resguardar a sus elementos.
En relación con el estado de sitio, Pivaral indicó que lo comprenden como una medida preventiva para proteger la vida de los ciudadanos y facilitar el actuar de las autoridades; sin embargo, reconoció que genera incertidumbre y temor en la población.
César Estrada, presidente de la Cámara Empresarial de Comercio y Servicios (Cecoms), comentó que distintos tipos de comercio resultaron afectados por la inseguridad ocurrida el fin de semana pasado.
Aunque considera que el estado de sitio ha contribuido a mejorar parcialmente la situación, los comercios pequeños ya sufrían los efectos de la inseguridad desde antes, y espera que se recupere la seguridad deteriorada en los últimos años.
Considera que negocios informales y tiendas de barrio son los más perjudicados con la inseguridad en general, aunque también hay impactos en los formales, debido a aplazamiento de negocios o merma de visitas a centros comerciales, restaurantes y eventos, como se experimentó esta semana. Y refirió que cada negocio ha revisado aspectos como horarios y ha reforzado medidas de seguridad.
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Héctor Fajardo, director general de la Cámara de Transportistas Centroamericanos (Catransca), señaló que el simple hecho de saber que hay un problema de inseguridad, especialmente con la posible participación de pandilleros, genera la percepción de que es necesario adoptar medidas para reducir riesgos.
Explicó que el transporte de carga pesada opera principalmente de noche en todo el país, pero ahora se evalúa que algunas rutas son más propensas a la inseguridad, especialmente donde hay presidios cercanos a carreteras principales, como El Boquerón, en Santa Rosa, la cárcel de Escuintla o la de Mazatenango.
Indicó que los conductores, habían optado con anterioridad, pero ahora con mayor énfasis, por transitar en convoy, sobre todo de noche, lo que implica ajustar horarios.
Como ejemplo, mencionó que algunos transportistas provenientes de México hacia Centroamérica han decidido no salir después de las 16 horas, sino pernoctar en el lugar y continuar su trayecto al día siguiente.
🚔Fuerzas combinadas de la PNC y el Ejército intensificaron patrullajes en el barrio El Gallito y sectores de la zona 3, en el marco del estado de sitio.
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Agregó que, aunque esta semana no se han reportado afectaciones graves, el temor es generalizado. En viajes que solían durar menos de 24 horas, ciertas medidas de seguridad han extendido el tiempo a entre 26 y 28 horas.
Alejandro Toledo, empresario exportador e integrante de la directiva del Consejo de Usuarios del Transporte Internacional de Guatemala (Cutrigua), afirmó que no han efectuado ajustes distintos a los ya establecidos.
Comentó que la logística de despacho de contenedores y transportación se mantuvo, ya que las navieras no modificaron sus zarpes y se continúa cumpliendo con los horarios de entrega y los proveedores de insumos y materias primas tampoco alteraron su mecánica de trabajo.
Aunque refirió que, en los primeros días en esta semana, algunas empresas adoptaron medidas para que ciertas operaciones no se extendieran más allá de las 17 horas, como medida preventiva para resguardar a los colaboradores, pero que en su caso, este fin de semana se están normalizando los horarios, incluso con turnos adicionales.
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Fuerzas combinadas de la PNC y el Ejército intensificaron patrullajes en el barrio El Gallito y sectores de la zona 3, en el marco del estado de sitio.